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Preguntas incómodas a los presidenciables
Colom y Pérez responden interrogantes controversiales
Por:
Francisco González Arrecis, Carlos Menocal
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| Álvaro Colom, presidenciable de la UNE. Foto izquierda. Otto Pérez Molina, presidenciable del Partido Patriota. |
Álvaro Colom, presidenciable de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) y Otto Pérez Molina, presidenciable del Partido Patriota (PP), respondieron a interrogantes.
Álvaro Colom: “Los líderes tenemos cuerpos y anticuerpos”
Sus confesiones: de joven quiso ser cura, pero es sacerdote maya. Bebedor social y fumador empedernido. Está en contra del aborto y de los matrimonios homosexuales, y nunca se haría la vasectomía. Asegura que nunca ha consumido drogas, que no ha pagado ni recibido sobornos y, como marido, defiende a su esposa, por encima de todo.
Sabía que era una entrevista incómoda, y aun así aceptó el reto. La charla con el candidato “de la esperanza” duró 25 minutos. Al principio se mostró serio; mientras fueron pasando los minutos, su rostro cambió y se fue relajando... cerró con una sonrisa cuando habló de sus tres matrimonios y de las veces que se enamoró.
Lo increíble es que este hombre que se fuma dos cajetillas de cigarros al día, hábito que había dejado y que retomó en esta campaña, fue capaz de enfrentar el interrogatorio sin encender ni uno solo. A continuación presentamos un extracto de las confesiones de Colom.
Este es su tercer intento por alcanzar la Presidencia. ¿Cómo se siente?
Lo he visto como un proceso que no es sólo mío, sino de una nación.
¿Está harto de las entrevistas, las giras y las citas?
No; el 90 por ciento de veces disfruto lo que hago, pero hay días complicados.
¿Cuál ha sido su momento más difícil como político?
La persecución del 2004.
¿Se refiere a cuando usted y su partido se vieron involucrados en la triangulación de Q500 mil, que la ONG Amigos en Acción le hiciera, luego de que ésta recibiera Q3.6 millones del ex contralor Óscar Dubón Palma?
Sí, es molesto, pero yo le doy gracias a Dios de que nunca he tocado un centavo de nadie.
Si tuviera oportunidad de decirle algo a Dubón Palma (detenido en el Preventivo de la zona 18), ¿qué sería?
Nada, nunca tuve relación con él.
Los analistas políticos consideran que su voz carece de emotividad y que no refleja autoridad.
Soy sereno, maduro, pero soy fuerte en principios y en propósitos. El carácter no es cuestión de pegar de gritos. En términos políticos, soy perseverante y medito las cosas.
La figura de su esposa ha sido cuestionada en algunas campañas negras. ¿Es Sandra Torres de Colom una persona controversial y autoritaria? Dicen que lo manda y que esto causará problemas en el poder.
No. Ella es una mujer de carácter, de principios, apasionada con lo que hace. Creo que si ella no fuera como es, no la atacarían tanto.
¿Pero es ella la que lo manda?
(Sonríe). A mí no me manda mi mujer más de lo que manda cualquier esposa a su esposo en Guatemala.
¿Cómo ve a la señora De Colom dentro del Gobierno? ¿La visualiza como una mujer que se circunscribirá a su trabajo en la Secretaría de Obras Sociales o será la que participe en las decisiones políticas?
Me gusta que a mi esposa le interese la política. Ella va a ser importante en el Gobierno, por ser mi esposa, y nuestro gobierno lleva una carga de trabajo social muy fuerte, en donde nos va a ayudar.
Algunos correligionarios dicen que ella genera anticuerpos en el partido.
Es una líder, y los líderes siempre tenemos cuerpos y anticuerpos. Es una de las personas que, si alguien no hace las cosas, las hace ella.
Con los resultados de la primera vuelta electoral, ¿tiene más o menos financistas?
Ha mejorado, no en la medida que uno creía. Creo que vamos a tener una segunda vuelta más barata de lo que pensábamos. Del lado de las adhesiones locales tenemos una fuerza que no esperábamos. Hay entusiasmo por la unidad nacional.
¿Quiénes son sus financistas? Se habla de Gregorio Valdez, José Fernández, Luis Pedro Chang y Erwin Cohen. También se habla de Gustavo Alejos.
Él es uno de los socios de la empresa J.I. Cohen, la principal vendedora de medicinas del Seguro Social y cuyo negocio les genera más de Q500 millones.
Lo hemos hablado con ellos y, como todos los oferentes tendrán el derecho de licitar, no habrá favores.
¿Cómo devolverá el financiamiento? Su agrupación ha gastado más de Q40 millones en propaganda y nadie regala tales cantidades sin algo a cambio.
Yo no he comprometido ministerios. Lo primero que hago con un financista es mostrarle el programa de gobierno, y le digo que, como cualquier ciudadano, tiene el derecho de sugerir cambios, pero no personas.
¿Cómo han sido sus alianzas con los empresarios, especialmente porque usted es socialdemócrata?
Me siento contento porque ya los volví a casi todos socialdemócratas.
¿Qué pasará si no gana la Presidencia?
Tendría una reacción similar a la de 1999; al día siguiente empecé a trabajar por un proyecto político.
¿Pensaría en una cuarta candidatura?
No sé, estoy pensando en mi nieta. Mi objetivo es transformar el país.
La brecha entre un partido y otro no garantiza nada. La elección está abierta para ambos contendientes.
Nosotros tenemos 109 alcaldes, 50 diputados y ganamos la primera vuelta.
¿Considera que Guatemala ha tenido una relación sumisa con Estados Unidos en el asunto de los emigrantes?
Estados Unidos tiene el derecho de aplicar sus leyes como país soberano, y personalmente considero que Guatemala ha sido muy débil en la negociación, no como lo hacen México y El Salvador.
¿Qué piensa a hacer?
Vamos a fortalecer los consulados con asistencia legal y humanitaria. Nuestros hermanos y hermanas en Estados Unidos sostienen la macroeconomía del país. Si trabajamos bien la negociación, vamos a obtener más empleos.
¿Qué piensa del aborto?
No estoy de acuerdo.
¿Promovería los matrimonios homosexuales?
No.
¿Ha visitado un bar gay?
No.
¿Cuál es su punto de vista sobre las adopciones?
Es delicado. No quiero que haya niños desamparados ni huérfanos. Nos preocupa que las adopciones suban y que el número de niños en la calle siga creciendo. Ese es un negocio que hay que combatir.
¿Ha consumido drogas?
No.
¿Permitiría el consumo de drogas en Guatemala?
No.
¿Tiene problemas con el alcohol? Hay quienes dicen que durante esta campaña se ha excedido.
Yo era bebedor social de cada viernes, cuando estaba en la universidad. Ahora estoy bien portado.
¿Desde cuándo ha vuelto a fumar?
Dejé de fumar poco tiempo, pero creo que, a partir del 4 de noviembre, voy a dejar el cigarrillo.
¿Cuántas cajetillas fuma por día?
Como dos.
¿Ha aceptado o pagado algún soborno, por pequeño que sea?
No.
¿Cuántas veces se ha enamorado?
¡Ay, juelacha!... Por lo menos tres, que son mis tres matrimonios.
¿Se haría la vasectomía?
No. Soy chapado a la antigua.
¿Cómo fue de adolescente?
Tranquilo, muy religioso, estuve a punto de entrar en el seminario.
Contrastante, porque ahora es sacerdote maya.
Eso es cultural, y sigo siendo católico.
¿Era buen o mal estudiante?
En primaria, malo; en secundaria, bueno, y en la universidad, bueno.
Usted trabajó en el gobierno de Jorge Serrano Elías. ¿Cuándo fue la última vez que habló con el ex presidente?
Telefónicamente hablé una vez con él por casualidad, pero fue hace como cuatro años. Yo también fui funcionario con Ramiro de León Carpio y Álvaro Arzú. Les estoy agradecido a los tres por haberme permitido incursionar en la política.
¿Se sometería al polígrafo?
Sí.
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Otto Pérez Molina: “A mucho orgullo, fui fundador de la escuela Kaibil”
Sus confesiones: acepta que usó un seudónimo durante la guerra y que fue fundador de la escuela Kaibil. Dice que nunca ha matado, aunque ha estado en combate; está en contra del aborto, de los matrimonios homosexuales; nunca ha visitado un bar gay y no ha consumido drogas. Asegura que está enamorado de su esposa y que está contento con ella, y que nunca se haría la vasectomía.
Respondió a todo sin chistar, aunque las preguntas en algunos momentos realmente le incomodaron. “Qué entrevista más fea, usted”, dijo al concluir la conversación, durante la cual estuvo más serio y pensativo de la cuenta.
Tal vez porque después el líder del Partido Patriota debía grabar un anuncio publicitario en busca de ganar adeptos para la segunda vuelta, el 4 de noviembre, o porque tuvo que hablar de algunas cosas de las que no mucho había hablado, como el concepto de “mano dura”, su relación matrimonial y su visión respecto del aborto, la homosexualidad y la planificación familiar.
Usted ingresó joven en la Guardia Presidencial.
Estuve con Kjell Laugerud cuando fue presidente, y luego trabajé con Romeo Lucas. La experiencia fue valiosa porque vi cómo se manejan los círculos de poder.
Analistas políticos dicen que el concepto de mano dura es una replica de Honduras y El Salvador, y que la delincuencia no se combate con ello, sino con estrategias e inteligencia civil. ¿Qué opina?
El concepto se basa en tres ejes: que los funcionarios sean de carácter y decisión; que se respete y se cumpla la ley, y el fortalecimiento de las instituciones. Es un concepto amplio que se debe aplicar no sólo en la violencia, sino en lo social.
¿No teme que se le escape de las manos, tal y como sucedió bajo la administración del ex ministro de Gobernación Carlos Vielmann, en donde se evidenciaron grupos de limpieza social?
No, nosotros hablamos del fortalecimiento de instituciones que pasan por la depuración. La mano dura va a empezar en casa; que no se permita que el crimen organizado y la delincuencia se filtren en la Policía.
¿Roxana Baldetti es la persona que más influye en usted?
No, hay muchas personas.
Pero es una operadora política.
Totalmente, es una mujer comprometida, de carácter, de decisión, luchadora y ha jugado un papel importante dentro del partido.
¿Le parece que ella es una persona efectiva tanto en el choque como en la negociación discreta?
Ella es efectiva en cualquier objetivo que se propone, no sólo para cuestiones de choque.
¿De llegar al poder, se quedará como diputada al Congreso o tendrá un cargo en el Ejecutivo?
Es una decisión que no he tomado.
La vida da sorpresas, pues en 1993, mientras usted, estando activo en el Ejército, impulsaba el retorno a la institucionalidad tras el autogolpe de Serrano Elías, la señora Baldetti fue una de las figuras que ejecutaron la censura a la Prensa.
Son circunstancias. Yo he buscado los antecedentes de esto y no he encontrado un documento que la responsabilice de la censura de ese entonces. Yo le puedo dar fe de que es una excelente trabajadora y es una excelente diputada.
Tras el golpe de Estado de 1982, como castigo, usted fue enviado al teatro de operaciones antiguerrilla, en Quiché.
Yo fui enviado a un puesto administrativo en el Instituto Adolfo Hall de Occidente, y después me designaron para ir a Quiché. Allí estuve en contacto con la población que vivía momentos difíciles por la guerra.
¿Mató alguna vez, general?
No.
¿Empuñó su arma?
Sí, me tocó estar en combate, expuse mi vida y me enfrenté con gente que estaba armada, cuya intención era matarme a mí o a cualquiera de los soldados que me acompañaban.
¿Estuvo relacionado o toleró algún asesinato selectivo, político, masacre o violación a los derechos humanos?
No, la política que yo usé fue contraria, y fue hablar con la población.
¿Supo de los vejámenes que cometió el Ejército en los años en que usted estuvo allí?
Yo estuve entre julio de 1982 a abril de 1983. En Nebaj no hubo violaciones a los derechos humanos, genocidios o masacres. Yo puedo dar fe de que cuando fui responsable en esas áreas la orden era respetar a la población.
A usted le decían comandante Tito. ¿El seudónimo era usual en el Ejército o se usaba únicamente para operaciones especiales?
Sí, así me decían. Fue un seudónimo usado luego de que la guerrilla asesinara a un oficial que trabajaba en el área. Se autorizó el seudónimo.
¿Cómo es que Otto Pérez, uno de los militares que fundaron la escuela Kaibil -estructura señalada de haber cometido violaciones a los derechos humanos durante el conflicto interno-, llega al escenario más cruento de la guerra a tratar de hablar con la población?
Son cosas diferentes. Yo, a mucho orgullo, fui fundador e instructor de la escuela Kaibil, en donde se aprende a ser un soldado eficiente, con fortaleza, comprometido para cumplir la tarea de la misión que se le encomienda, no importa si usted no tiene comida, si no ha descansado, si no ha dormido y si no le dan los medios. Mientras en Quiché yo apliqué políticas de acercamiento con la población.
Los activistas de derechos humanos consideran que su experiencia como director de la Inteligencia Militar (G2) podría provocar un regreso al pasado, pues esta estructura estuvo vinculada a asesinatos selectivos, secuestros y torturas.
Hay que poner en contexto en qué momento fui director, y eso fue en 1993, cuando se estaba entrando a las negociaciones de paz, en donde hubo un apoyo para que el Ejército buscara una solución pacífica.
¿Quiénes son sus financistas de campaña?
Muchos guatemaltecos y empresarios de diferentes niveles que creen en la propuesta del partido, en Otto Pérez y Ricardo Castillo.
Ha invertido al menos Q40 millones en esta campaña. ¿Cómo devolverá ese financiamiento?
No hemos aceptado compromisos. Vamos a mantener la autonomía, y la prueba de ello fue cuando el Partido Patriota interpeló al ex ministro Vielmann, sabiendo que era cercano a la estructura empresarial.
¿Le parece que Guatemala ha sido sumisa con Estados Unidos en el tema de los migrantes?
Lo que ha hecho falta es ir a luchar y velar por ellos.
¿Qué piensa hacer?
Vamos a tener funcionarios que visiten a los guatemaltecos en el extranjero, que luchen con ellos y los respalden.
Hay rumores de que su matrimonio no pasa por un buen momento.
Le puedo decir que tengo una perfecta relación con Rosita, con mis hijos y mis nietos.
¿Será su esposa una mujer que trabaje desde la figura de la primera dama o tendrá participación política?
Mi esposa va a ser mi esposa, y el papel de ella como primera dama es desempeñar las funciones que le corresponden desde la Secretaría de Bienestar Social.
¿Qué piensa del aborto?
Estoy en contra de ello.
¿Promovería los matrimonios homosexuales?
Estoy en contra.
¿Ha visitado un bar gay?
No.
¿Ha consumido drogas?
No.
¿Permitiría el consumo de drogas en Guatemala?
No.
¿Su punto de vista sobre las adopciones?
Deben estar legalizadas.
¿Ha aceptado o pagado algún soborno, por pequeño que sea?
No.
¿Cuántas veces se ha enamorado?
Me enamoré de mi esposa, me casé con ella y estoy contento con ella.
¿Se haría la vasectomía?
No.
¿Cómo fue de adolescente?
Tuve una juventud especial; me tocó vivir interno mucho tiempo en la academia militar.
¿Era buen o mal estudiante?
Buen estudiante.
¿Se sometería al polígrafo?
No tengo necesidad de hacerlo.
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