Consejo de San Juan La Laguna expulsa a comunidad judía

El Consejo de Ancianos de San Juan La Laguna, Sololá, decidió este jueves expulsar del municipio a unas 70 familias de la comunidad judía, las cuales están agrupadas en la organización Toiras Jesed.

Por POR ÁNGEL JULAJUJ

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El 21 de agosto pasado el Consejo de Ancianos decidió expulsar a 70 familias de judíos, agrupados en la organización Toiras Jesed. (Foto Prensa Libre: Archivo)

SOLOLÁ - La autoridad ancestral de San Juan La Laguna determinó que es un riesgo para la población la presencia de los miembros de dicha comunidad, quienes por redes sociales realizan desde hace tres meses una serie de señalamientos contra la región.

La organización Toiras Jesed lleva ocho años asentada en la localidad, dijeron pobladores.

El plazo para que abandonen el lugar concluye mañana viernes.

La decisión de expulsar a los judíos fue tomada por 75 miembros del Consejo, quienes representan a las 20 comunidades indígenas de San Juan La Laguna.

A principios de agosto, los judíos denunciaron que en los últimos días aumentó el acoso contra ellos, así como las acciones para obligarlos a que se retiren del lugar.

"En las últimas semanas, algunas personas fueron con los dueños de las casas que alquilamos para pedirles que nos cortaran el agua y la luz", refirió Misael Santos, guatemalteco convertido al judaísmo.

Las agresiones verbales y físicas contra 32 personas que profesan el judaísmo comenzaron en octubre del año pasado, cuando seis familias se trasladaron a vivir a San Juan La Laguna, y por su forma de vestir empezaron a ser objeto de burlas, insultos y hasta agresiones, relataron.

"Buscábamos un pueblo limpio, tranquilo, pacífico y acogedor para que nuestros hijos crecieran", explicó Santos, en mayo pasado, sin embargo, desde hace seis meses son objeto de agresiones verbales e insultos racistas que se han agravado en los últimos días, ya que han llegado a los golpes, por parte de pobladores que les exige que se marchen, pese a que no infringen ninguna ley.

La situación se agudiza porque la Municipalidad le pidió una lista de las personas que profesan el judaísmo, con el pretexto de que quieren tener un registro de los visitantes; aunque no lo hacen con otros turistas. Santos teme que la situación esté tomando un rumbo peligroso de antisemitismo irracional, impulsado por algunos pobladores.