REGISTRO AKÁSICO

La democracia en problemas

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La democracia es un conjunto de reglas de juego para tomar decisiones colectivas, según Norberto Bobbio *1909 +2004. La condición para su buen desempeño, consiste en la falta de coerción sobre la manifestación de la voluntad de los jugadores. Los ciudadanos participan en un procedimiento regulado legalmente aceptable, para evitar el desorden o la parálisis, en la organización social. Por lo tanto, la ley electoral debe gozar de legitimidad para conseguir la conformidad de la mayoría de la población.

' La degradación de los procesos electorales marcha a paso lento sin advertir moderación o término.

Antonio Mosquera Aguilar

Nótese el señalamiento de mayoría. Es decir, no puede existir acuerdo unánime, ni propuesta única. Pero, se debe dar oportunidad de escuchar propuestas en el organismo legislativo para ampliar el abanico de posibilidades no elaboradas u olvidadas, más allá de los partidos presentes en el congreso.

Se ha aceptado la perfectibilidad de la legislación electoral, sobre la experiencia del proceso pasado. En la mayoría de países, surgen inconformidades y críticas donde se señalan limitaciones a la participación o problemas funcionales, cuya superación se realiza ajustando las reglas electorales antes de cada proceso.

El Tribunal Supremo Electoral presentó una serie de puntos para la actualización del Decreto 1-85 del Congreso, Ley Electoral y de Partidos Políticos. La documentación del votante a través de unificar el Registro Nacional de las Personas con el listado de votantes, mejorar el voto en el extranjero, aumentar el pago por voto a los partidos, establecer claramente la fiscalización del aparato partidario por la Contraloría General de Cuentas y otros asuntos como el llamado transfuguismo. Sobre esa propuesta la comisión del congreso ha insistido en el mejoramiento de los listados de candidatos a diputados y otros temas en un borrador de iniciativa de Ley.

Si se toma en cuenta que el 25 de junio de 2023, será la elección. La proximidad de la convocatoria provoca un cálculo negativo a la posibilidad de una discusión adecuada de la reforma legislativa. Obvio, se puede hacer a la ligera para continuar aumentando la desconfianza sobre el proceso. O, por sensatez, dejarlo para el próximo evento comicial.

En el proceso que se aproxima es previsible el surgimiento de la inconformidad entre los políticos tradicionales y los grupos poderosos asociados, no por la falta de reforma legal sino por la nueva realidad política. La reelección continuada municipal, ha venido a consolidar auténticas cuadrillas de aprovechados de la cosa pública en el nivel más bajo de los negocios de gobierno. Carecen de un fundamento ideológico fuera de los consabidos mensajes religiosos sin contenido. A fuerza del tiempo son conocedores de los alambicados procesos burocráticos, las maneras de influir en los presupuestos y del aprovechamiento por empresas bajo el favor de estampar firmas en los formularios para comités de desarrollo. Les ha llegado su tiempo.

Además de las razones internas del poder local, también se suma la visión de corto plazo de las clases dominantes. Ciegas al interés nacional, su personalismo provocó la merma de su influencia. En el pasado, bastaba con sus recomendaciones cuando no participaban directamente, para orientar a su favor, la dirección gubernamental. De la riqueza detentada no se tomó una pequeña parte para patrocinar grupos intelectuales capaces de dotar de sentido a su hegemonía. Hoy, llegan los rostros desconocidos de los caciques locales, en coaliciones para apropiarse del poder político. De nada valdrá, denunciarlos, al final ganarán el derecho a sentarse en las sillas por obtener los votos de una población desorientada.

ESCRITO POR:

Antonio Mosquera Aguilar

Doctor en Dinámica Humana por la Universidad Mariano Gálvez. Asesor jurídico de los refugiados guatemaltecos en México durante el enfrentamiento armado. Profesor de Universidad Regional y Universidad Galileo.