Con gorros del color de la bandera alemana, vuvuzelas, bombos y un ambiente de fiesta, la afición teutona en el país disfrutó del último partido del Mundial Brasil 2014 entre su Selección y Argentina.
Niños, adultos y ancianos vivieron una auténtica fiesta en el Club Alemán, al cual también llegaron algunos aficionados albicelestes que, sin ningún inconveniente, pudieron convivir un momento ameno y agradable con la afición “rival”.
La casa por la ventana
El Club Alemán tiró “la casa por la ventana” al instalar tres pantallas gigantes en el recinto, el cual la parte con mayor número de aficionados se encontraba en las canchas de tenis, donde más de mil 500 aficionados abarrotaron el lugar.
Un grupo de varios aficionados corearon porras desde el inicio del partido y sus gargantas no se detuvieron hasta el pitazo final, cuando la alegría y algarabía se desbordó luego de que Alemania consiguiese el anhelado triunfo.
La emoción se vivió al límite también cuando el jugador alemán, Mario Götze, anotó el gol de la victoria teutona a pocos minutos del final.
Alemania se coronó Campeona del Mundo y rápidamente los aficionados cantaron y bailaron música alemana moderna, con lo que la emoción se vivió a flor de piel, al punto de que el tradicional “chapuzón” en la piscina no se hizo esperar pese a que el clima no era el adecuado.
La “hinchada” argentina tampoco se salvó del “piscinazo”…
Con información de Jesús Cuque.