Igual que con cualquier otro bebé, no se debe fumar en su cercanía. En realidad los padres de niños pequeños nunca deberían fumar en su propia casa, pero los prematuros son mucho más propensos a padecer enfermedades respiratorias.
En muy pocas semanas el bebé podrá cuidarse como cualquier otro bebé nacido a término. Baños, paseos, juegos, etc. podrán ser similares a los de los demás bebés de su edad, prestando atención a su seguridad.
En cuanto a la alimentación hay que seguir las indicaciones del pediatra ya que la mayoría de veces, los bebés prematuros no avisan ni lloran cuando tienen hambre, entonces hay que darles su leche cada dos horas, aproximadamente.
Seguramente, el bebé deberá ser controlado más a menudo por el pediatra, ya que su crecimiento y su desarrollo pueden necesitar un seguimiento especial.