Vida

Mejillones, regalo del mar

Saludable en su aporte de hierro y vitaminas

Para quienes deseen sorprender con sabores distintos y exquisitos, nada como el mejillón.

Saludable en su aporte de hierro y vitaminas, triunfa en el paladar si se prepara en pudín, con la clásica pasta, en crêpes o en el refinado cóctel.

Su carne es el resultado paciente de crecer mimado por el mar. En boca se deshace sin dificultad y cuenta al exigente comensal los secretos de su grato sabor y su marina frescura, de textura sin estridencias y de invocaciones naranjas.

El mejillón es sano por naturaleza: generoso en Omega 3, también lo es en su ración de hierro, vitaminas y sales minerales.

Antes de llegar a los fogones refinados, es protagonista de una larga historia.

Su hábitat natural está en las rocas y no le gusta la soledad: los mejillones viven en familia y de ?aferrarse? a la roca se ocupa su discreto pie. Prefieren los sitios de poca profundidad.

En América y Europa

Su nombre científico en nada se parece al que pronuncia el comensal, Mytilus Galloprovincialis.

Es la denominación enciclopédica de este molusco, igual de apetitoso en su clásica preparación al vapor o al servicio de la cocina creativa, sin ocultar, y sí realzando, su sabor auténtico.

Habita el Atlántico de las costas de Europa y América. Sin embargo, los países productores más importantes son España (en particular en las rías gallegas) y los Países Bajos.

Criaderos y viveros de éste se establecen aprovechando las excelentes propiedades del molusco: crece rápido, tiene facilidad para adherirse a los soportes. Quien visita la Ría de Arousa en Galicia marinera del norte español, no oculta su sorpresa al observar el espectáculo de las 358 bateas sobre el mar generoso.

Su cultivo en bateas tiene su origen en Japón. En Arousa se adaptó en el año 1946 y se sometió a diferentes modificaciones hasta llegar al sistema actual: una plataforma de forma rectangular, diseñada con listones de eucalipto.

La superficie no supera los 500 m2. Se le adaptan los flotadores de acuerdo con el tamaño y el tiempo de cada batea.

De esta forma, las más antiguas suelen tener un flotador central, mientras las más modernas disponen de varios flotadores.

De la base cuelgan las cuerdas de entre 12 y 19 metros, con listones de madera o de plástico intercalados (de unos 40 centímetros), a objeto de distribuir el peso del mejillón a lo largo de toda la cuerda y evitar que se desprenda.

¿Cómo llega?

En las bandejas se cultiva la mejilla o cría, la cual se puede obtener por dos procedimientos: aprovechando el desove del mejillón en la propia batea o buscando la mejilla en su medio natural, es decir, en las rocas.

Una vez con la cría, se procede al encordado, procedimiento que consiste en adherir una cierta cantidad de mejillas alrededor de la cuerda con la ayuda de una fina red de algodón. Ésta las mantendrá unidas a las cuerdas hasta que se fijen solas de manera natural.

Entre cuatro y seis meses deben transcurrir para contemplar el regalo de la naturaleza: cada cuerda multiplica por 10 su peso, prueba de la capacidad de reproducción del mejillón.

Además, sólo en un azafate se producen al año entre 45 y 50 toneladas.

La naturaleza es sabia pero el hombre bien conoce sus caprichos, por lo cual, las bateas no quedan sometidas a las reglas del azar.

Cada cierto tiempo se controlan los cultivos para ofrecer un producto libre de patógenos, garantía en la mesa de cualquier consumidor.

Receta: Pudín

Ingredientes (para 6 personas)

½ libra de mejillones sin concha

3 huevos

1/2 vaso de crema

1/2 vaso de tomate frito

1/2 paquete de palitos de mar

8 rebanadas de pan de rodaja

piñones y pasas.

2 cucharadas de brandy

1 cebolla

3 dientes de ajo

4 cucharadas de aceite

Perejil, sal y pimienta al gusto.

Preparación

Desmenuce el pan. Mezcle con los huevos, la crema y el tomate frito. Luego añada los piñones, las pasas y el brandy.

Pique los mejillones y los palitos y agrégueselos a la mezcla. Aparte, haga un sofrito con la cebolla y el ajo; únalo al preparado.

Unte un molde con mantequilla y pan rallado y vierta la mezcla. Introdúzcalo dentro del horno precalentado a 180 grados y a baño María. En 45 minutos ya estará listo.

Receta: Fondue

Ingredientes (para cuatro personas)

1 1/2 libras de mejillones

1 lata de algas

1 lata de caviar

200 gramos de bechamel con tomate

1 lata de espárragos

Queso fresco

Preparación

Con mucho cuidado, abra cada mejillón y rellénelo con el queso fresco, el caviar mezclado con algas y la bechamel. Otros, con tomate y los espárragos picados.

Acompañe con cualesquiera de estas cuatro salsas: rosa, bearnesa, mayonesa o tártara.

Y buen provecho.