Escenario

Tuncho Granados: ¿Porqué somos como somos? 

Su mundo es el de las leyes, los impuestos, la contabilidad y la cátedra universitaria. Sin embargo, detrás de la seriedad con la que imprime todo lo que hace, Tuncho Granados disfruta su niño interno, es un apasionado del beisbol, adora los jeans y se considera un transgresor de las reglas.

Su extrema curiosidad lo llevó a observar, libreta en mano, a los guatemaltecos al hablar. De ahí que a sus libros sobre leyes, impuestos o beisbol se sume su obra más conocida: O sea…, un interesante y ameno libro que nos describe y nos descubre a través del uso del idioma.

A las puertas de la cuarta edición, comparte el origen y los cambios de esta obra que ya ha estado en los primeros lugares de venta en el país.

¿Cómo surge O sea…?

La razón primordial por la que empecé a escribirla fue porque traté de ver por qué somos los chapines como somos. Por supuesto que no llegué a ninguna conclusión ¿verdad? (sonríe). Comencé a observar a las personas cuando hablaban. Lo hacía apuntando todos nuestros dichos típicos. Entonces empecé a clasificar todas mis observaciones por temas. Por ejemplo, en el nuevo libro tengo un capítulo dedicado a la adversidad, en donde explico que si no fuera por ésta algunos no pasarían de sope a gavilán. Y usted lee que en el libro dice “adversidá” con acento en la “a” y no adversidad, porque nosotros hablamos así. En ese capítulo transcribo una frase de JC Peney, el de las tiendas, que dijo “Gracias a la adversidad y al camino tan duro que tuve en mi vida lo que hice no lo hubiera hecho si no hubiera sido por eso.” El reconoce que el que lo que más cuesta es lo que funciona.

¿A qué atribuye el éxito de su libro tanto entre jóvenes como entre adultos?

A que tiene varios niveles de lectura. Aquí se puede uno reír, leer historia y biografías, o puede entrarle a lo profundo.

Tengo entendido que esta edición viene corregida y aumentada.

Hay varios cambios. Incluí algunos temas y eliminé partes innecesarias como diálogos largos, palabras que los patojos de ahora ya ni entienden; eliminé la bibliografía que usé pues, para escribir, tuve que investigar mucho, leí 69 libros, y cosas así. Otro capítulo que dejé es el de romper las reglas, y lo hice alrededor de la figura de (Albert) Einstein que fue un genio y un icono del siglo XX. Mucho de lo que hizo fue porque rompía las reglas. La primera fue la que lo inmortalizó: una regla de Newton, de 300 años, de que el tiempo era absoluto, y él dijo que no, que el tiempo es relativo. Otro capítulo nuevo es uno que escribí en torno a El hombre mediocre, de José Ingenieros, que he leído unas 50 veces, en él desarrolla qué es la mediocridad. Era un médico argentino que murió en 1925, en la librería de mi papá se vendía como pan caliente. Tiene dichos que le llegan a uno, como: “la envidia es la rendición ante la superioridad ajena”, y realmente eso es. También tengo un capítulo sobre la mordida (soborno), en el que digo que ésta es como el amor: se necesitan dos para que funcione. Hablando de la mordida, transcribo la frase de Sor Juana Inés de la Cruz cuando ella dice: “Quién será más de culpar/ aunque cualquiera mal haga:/ La que peca por la paga,/ o el que paga por pecar?”. ¿Y qué decir de la infidelidad? Hasta yo me río cuando hablo de la “infidelidá”. Yo lo que hago son libros de leyes e impuestos y asesorar clientes. Entonces digo que, fiscalmente hablando, es como un contrato de arrendamiento con opción de compra, lo único que se aconseja es no ejercer el derecho de adquirirla. Esos fueron algunos de los nuevos temas que incluí.

Usted dice que uno puede leer de historia y biografías ¿a qué se refiere?

A que incluyo historias sobre los personajes históricos que cito y que admiro, como John Steinbeck, que escribió Las uvas de la ira, en los años 40. En ella denunciaba cómo explotaban a los inmigrantes de California porque él era de allí. Por supuesto que fue un escándalo que alguien dijera eso. Entonces Eleonor Roosevelt, esposa del presidente, dijo “es cierto”. Resultado: fue traducida a 45 idiomas, Premio Nobel de Literatura. Pero fue porque ella dijo “es cierto”. Por supuesto hablo de Darwin, de Saint-Exupery y de otras personas a quienes les costó mucho en su vida simple y sencillamente porque se adelantaban a su época. Y cuando uno se adelanta a la época es bien duro. Entre ellos también hablo de cuatro mujeres que yo admiro.

¿A quienes se refiere?

A la Lady Di, no me explico cómo hay instituciones o monarquías que congelan al alma. ¿Cómo es posible que a sus hijos no los dejaron llorar para el entierro de su mamá? A ella, más que por su belleza, se le recuerda porque rompió muchas reglas de la monarquía y porque en lugar de mandar pisto, cargaba a los niños que cualquier otro podría rechazar. La otra mujer de la que hablo es de Florence Nightingale, que ella sí era de noble cuna y de mucho pisto y mandó al carajo a sus papás y a todo el mundo y se fue a la guerra de Crimea y fue la fundadora de la enfermería en todo el mundo. La condecoró la reina Victoria, y cuando regresó a Inglaterra en lugar de que el barco atracara donde la esperaban todos para homenajearla, pidió que atracaran antes, en otro lado. Y ella llegó a su casa caminando cargando con sus cosas. La otra es Madre Teresa. Sobre ella cuento que un gringo millonario de Arizona le dijo “mire Madre Teresa, yo le voy a dar millones y publicidad”. “No, -le dijo- regrésese a Phoenix, y cuando encuentre a un hombre pobre, a un pordiosero, siéntese al lado de él y hágalo sentir que no está solo”. Y la otra mujer es Sor Juana Inés de la Cruz. Al final, mi teoría sobre las cuatro mujeres es que todas hicieron lo que quisieron contra todo el mundo y no lo que hubieran querido los demás que ellas hicieran. Ellas oyeron la voz de Dios y su conciencia y se guiaron por eso y no por los convencionalismos sociales y las normas.

Visualmente ¿qué diferencias hay entre las ediciones anteriores y la que está próxima a salir?

Cambió el tamaño y la portada. Además, esta publicación trae ilustraciones. Va a ser en color beige y letra café, porque desde que nací he roto las reglas. Mis otros libros son en papel beige con letra café. Es muchos más aliviado leer en ese color de papel y de letra, sobre todo cuando uno lee mucho.

Entre las ediciones anteriores y la que viene, ¿ha cambiado su forma de ver a los guatemaltecos? ¿Hemos cambiado?

No. Dicen que el que nació para tamal del cielo le caen las hojas. Según yo que los seres humanos somos como los países. ¿Por qué en Europa la gente es muy madura? Porque sólo en el siglo pasado les cayó la revolución rusa la Primera Guerra Mundial, la segunda guerra mundial, la guerra de los Balcanes, ¡a la gran! Entonces, ellos han visto sus ciudades en el suelo, muriéndose de frío con la nieve, sin qué comer, ellos han sufrido mucho, o sea, les ha caído. Aquí en cambio tiramos ahí nada más los maíces y ahí van creciendo. Entonces… como no nos cuesta nada… Ahora le voy a dar un dato para que mire la influencia de la ley. Me refiero al tráfico. En el Dodger Stadium, en Los Ángeles, caben 16 mil automóviles parqueados; hay cuatro salidas a cuatro freeways. Entre esos 16 mil autos hay de dos mil a cinco mil conducidos por mexicanos, chapines, salvadoreños, hondureños, etc. Al salir del juego pensé “aquí vamos a salir mañana”. Pero la persona con la que iba me dijo “No. Ya vas a ver: ni un bocinazo, ni un empujón, ni un abuso”. Yo me pregunto ¿por qué los chapines, salvadoreños, mexicanos y hondureños se comportan bien allá y aquí no, pues? Porque allí si se pasan un semáforo en rojo, los detienen con tragos, etc. les quitan la licencia. Entonces no sé si falta un poco de fuerza. Aquí a uno le dicen “No te vayas a parquear aquí porque te ponen cepo”, no le explican por qué no es correcto. Todo es condicionado a la represión. Entonces yo no miro cómo, yo no voy a estar vivo cuando esto cambie. Hay un dicho muy lindo que dice “educad a los niños y no habrá que castigar a los hombres”, pero si aquí no hay suficientes escuelas… Un día iba con un amigo extranjero que acababa de llegar al país. Cuando salimos del aeropuerto me preguntó: “¿Cómo son los guatemaltecos?” Yo le contesté: “Fijate cómo manejamos y vas a saber”. A los pocos minutos me dijo: “No más preguntas su señoría”.

Háblenos un poco de usted. ¿Quién está detrás de “O sea”?

Yo por mi trabajo soy muy serio. Mi trabajo que sólo le gusta a unos cuantos es lo más aburrido que hay: hablar de impuestos. Además que la palabra impuesto genera animosidad porque si me los están imponiendo… Vivo mucho en mi yo niño. Soy muy formal para mi trabajo, pero fuera de las cosas obligadas soy lo más informal que todo me viene del Norte. Vivo en otro mundo, soy uno en la oficina, pero aún allí bromeo mucho. En las cátedras universitarias, si no rompo el hielo, no pongo al alumno en condiciones de absorber y de levantar la mano. Casi vivo en jeans. Salvo que se trate de algún tipo de compromiso, por respeto, uso traje formal.

Entre sus libros destacan los que versan sobre leyes e impuestos, pero es curioso el nombre de uno en particular: “Conta e impuestos para los que NoMúyque”…

Yo escribí un libro que tiene muchas caricaturas. Lo que hice allí fue explicar, en el lenguaje de la acera, en el lenguaje más simple, lo que pienso que debe saber de impuestos y de contabilidad la gente. Pero si se ponen a leer las leyes son complicadas. Entonces hice un libro (agotado ya) un poco al estilo de los que se publican en Estados Unidos. Hay libros que dicen for dummies o for idiots. Yo en Guatemala no puedo decir for dummies o for idiots, me cuelgan. Entonces, para los que “no muy que”. Es más, el término NoMúyque lo tengo patentado en el Registro de Propiedad Intelectual y lo patenté con acento en la “u”.

Y ¿Qué hay del béisbol?

El beis es mi otra pasión. El de beis fue el primero que escribí. En la oficina no hay un título colgado, no creo en títulos. Entonces lo que tengo en las paredes son mis fotografías y pelotas autografiadas.

Otros títulos de Tuncho Granados

El ISR y disposiciones conexas

Conta e impuestos para los que NoMúyque

El Código Tributario y disposiciones conexas

Libro de 6 leyes fiscales

Doing Business in Guatemala

El compendio (por publicarse)

Beisbol, conózcalo mejor

The basics of playing baseball

O sea…

La página web de Tuncho Granados es www.guatemalatax.com/ingbu