Sin embargo, con más frecuencia es reemplazada en la mesa, por el hecho de que supuestamente “engorda”.
“Son los carbohidratos simples como los dulces o azúcares, los que son dañinos”, señala Malena Perdomo, nutricionista y portavoz de la Asociación Dietética Americana.
Otras de las críticas hacia la papa es que puede llegar a ser un imán para los aderezos altos en grasa que aumentan las calorías. La verdad es que no es preciso evitar este alimento para mantener un régimen saludable. Todo radica en degustarlas sin exceso de acompañantes como la crema agria, el queso o la mantequilla.