Muchos estudios comprueban que el amor ayuda a mejorar la salud.
Este sentimiento tiene una ?frecuencia? muy alta y si se experimenta, las reacciones positivas en cuerpo y mente, son ilimitadas.
Los humanos somos ?sociables? y los lazos con la familia, compañeros de trabajo, comunidad y el amor de pareja, son importantes para la salud mental y física.
Cuando la persona se siente querida, es más probable que sea feliz y más saludable. Y tiene menos riesgo de enfermarse o mejor oportunidad de sobrevida si se enferma, anota el doctor Dean Ornish en su libro Amor y Sobrevida, la base científica del poder curativo de la intimidad.
Además, la capacidad de unión emocional con otra persona, es mediada por lo que muchos investigadores llaman ?la repuesta límbica?.
El sistema límbico está localizado en el cerebro y es donde residen sentimientos de amor, odio, felicidad, orgullo, entre otros.
La resonancia límbica es ?entonarse? con otro en un estado interno.
Ocurre a través del contacto directo a los ojos, y las sensaciones múltiples que las personas involucradas sienten, sin necesidad de ?verbalizar?. Dos sistemas nerviosos tienen el mismo ritmo.
En sintonía
La resonancia límbica es responsable de las ?palomitas? en el estómago al estar en presencia de la persona amada.
O por el contrario, sentir ?repulsión? por una persona que escasamente conocemos.
La fisiología moderna ha demostrado que no somos un organismo cerrado, que sólo responde a cambios internos.
Respondemos a la resonancia límbica de otros, en niveles hormonales, frecuencia cardiaca, respiratoria, respuesta del sistema inmune, liberación de químicos cerebrales y muchas otras funciones.
Para varios de los investigadores, la salud y felicidad, van ligados a la resonancia límbica de las personas que tenemos a nuestro alrededor y el poder que tenemos de vivir con ellas en un mismo ?ritmo?.
Conéctese
El ser humano, como otros mamíferos, necesita el contacto físico y emocional.
Sin embargo, en la sociedad actual, muchos individuos viven rodeados de miles de personas y a la vez, en la mayor soledad.
Con el advenimiento del internet, se habla mucho ahora de la sociedad global y del planeta tierra ?sin fronteras?.
Y está por probarse que el internet ayuda a las personas a acercarse, cuando en realidad, el individuo sentado enfrente de su computadora, está totalmente aislado.
Los seres humanos necesitamos la conexión física y emocional, uno enfrente del otro, ésa es la herencia de nuestros ancestros, que hasta hace solo 10 mil años eran cazadores y recolectores.
No hemos cambiado en tan poco tiempo las respuestas fisiológicas que evolucionaron por millones de años.
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