Los volantes que circularon la semana pasada, y que aún circulan por ahí, en los que aparecen fotos del general Ríos Montt junto a Oscar Berger y Leonel López Rodas, acompañadas, dichas instantáneas, con textos acusadores en cuanto al involucramiento del líder eferregista con los aspirantes a la candidatura presidencial por el PAN, son el preludio de un año electoral en el que los guatemaltecos seremos víctimas, otra vez, de basura política.

Es muy triste que el inicio de las campañas negras del proceso eleccionario que nos ofrecerá la oportunidad de arrancarnos para siempre al FRG, se haya dado en el único partido que, hasta el momento, ofrece posibilidades serias de relevar a las sanguijuelas que nos gobiernan.

De acuerdo con declaraciones de seguidores de Berger y López, las fotocopias en que se les ataca no fueron elaboradas por los integrantes de los grupos afines a ellos; la agresión viene de afuera.

Entonces se puede pensar que viene del partido oficial. También cabe la posibilidad de que el origen del documento esté en alguno de los grupitos que quieren saltar al escenario de las grandes ligas.

La pieza descalificante dedicada a los precandidatos del PAN sólo puede ser considerada como política de guerrilla que, si no es bien manejada, se revierte a quien la lanza. Un excelente ejemplo en el que esa artimaña destroza al grupo que lo empleó mal es el de la UCN de Jorge Carpio, cuando en 1,990 va a segunda vuelta y pierde contra el MAS de Jorge Serrano. En aquel entonces se lanzaron todo tipo de documentos oscuros en el que se hacía lucir muy mal al aprendiz de dictador.

Si es hábilmente manipulada, la campaña negra da buenos resultados. Da excelentes resultados para quien la desarrolla. La mejor prueba de su eficiencia la tenemos hoy en la Casa Presidencial… Alfonso Portillo debe gran parte de su triunfo en las elecciones de 1,999 a los mensajes falsos y desprestigiantes que lanzó contra sus contrincantes. Su equipo de trabajo, integrado por gangsters de la comunicación, capos de la televisión y especialistas en traición y tácticas de rumor, supo insertar en la estrategia propagandística que se diseñó para la ocasión, el elemento sucio. Lo hizo, hay que reconocerlo, con absoluta maestría.

Volviendo a lo que está aconteciendo en este momento en el seno del Partido de Avanzada Nacional, encontrar el origen de la autoría de los panfletos que empezaron a circular el miércoles de la semana pasada, principalmente en las zonas 9, 10, 14 y 13, es muy fácil. Es casi como que sumar dos más dos. Basta con leer el documento. Y resulta difícil contenerse cuando uno observa lo que está pasando. Sin necesidad de señalar a alguien o a algunos, con responder unas interrogantes se obtiene una respuesta bastante acusadora. Veamos:

¿Quién se beneficia con la división y la confrontación en el PAN? ¿Ha sido oportuno sugerir la creación de elecciones primarias? ¿No podrían ser vistas, estas tales primarias, como parte de una estrategia mucho más elevada que asegura la prolongación del FRG en el poder, ya que generan fuerte división y hasta desquebrajamiento en la única agrupación política con una organización lo suficientemente fuerte como para enfrentarse al partido que está gobernando? ¿Quién o quiénes son los responsables de la instalación de las llamadas primarias? ¿Por qué no se esperó a que fuera una remodelación de la Ley Electoral y de Partidos Políticos esa modalidad de primarias, de tal suerte que todos los partidos tuvieran que vivirlas en vez de ser el único que lo hace el PAN, y por lo tanto se pone en desventaja con respecto a los otros partidos y corre el riesgo hasta de una desbandada? ¿Quién se beneficia si se unen los dos grupos contrarios dentro del partido? ¿En que equipo hay más gente acostumbrada a guerra de guerrillas en política?

Responder esas preguntas, definitivamente, dan un panorama bastante claro de quién está jugando sucio.

VOCES FUNEBRES.- Lamento profundamente que en el equipo de Berger se haya incrustado otro de los grandes enemigos de la prensa y la libertad de expresión como lo es el señor Luis Bollat, quien integró un comité asesor en comunicaciones de Arzú, el cual se dedicó a bloquear anuncios y a agredir a ciertos medios de comunicación y a periodistas. Nunca falta un pelo en la sopa.