Si me permite
Es honroso comprender al prójimo en aprietos
La capacidad de comprender a una persona se desarrolla con la voluntad de los humanos.
“Hablar de los propios males a quien nos comprenda es ya un consuelo”. Honoré de Balzac
Cada uno de nosotros, sin lugar a dudas, ha vivido momentos en los cuales se ha encontrado solo y deseoso de que alguien pudiera estar allí para escucharlo y ayudarlo, y cuando no se ha podido lograr, puede afectarnos de muchísimas maneras.
Si pudiste mostrar comprensión a tu prójimo en algún momento, jamás te será olvidada esa acción.
Pero en los casos en los cuales estuvo una persona que no solo dispuso el tiempo en escucharnos, sino estuvo dispuesto a peregrinar con nosotros, ayudándonos para salir adelante, esa persona logró un espacio único en nosotros el cual nunca será olvidado.
Por esa misma razón, cada uno de nosotros debemos estar más que dispuestos a tomar el tiempo y tener la disposición en sentarnos y escuchar a los nuestros cuando ellos lo necesitan y nos lo manifiestan, no porque tengamos las soluciones que ellos necesiten, sino simplemente escuchar.
Cuando ellos hayan concluido, muy posiblemente ellos mismos habrán encontrado la salida al planteamiento que han expuesto, porque es provechoso escucharse uno mismo. En algunos casos se necesita de alguien que solidariamente lo acompañe en el proceso que lleva el procesar de las ideas y expresarlas para ver el final de lo que se está queriendo decir.
Seguramente podemos recordar de algún amigo a quien acompañamos en sus momentos de aprietos y lo escuchamos con el respeto y discreción necesarios. Por lo mismo, ellos nos lo agradecen y lo recuerdan y, en algunos casos, incluso, habrán de comentarse con alguien el gesto nuestro y habrá cierta medida de gratitud por la disposición que se le mostró en ese momento.
Habremos de ser claros en que, cuando se esté escuchando a alguien, no necesariamente se están aprobando sus planteamientos y posiblemente no estamos de acuerdo con lo que está diciendo. Simplemente se le escucha para que luego, en la medida que se nos dé la oportunidad, podamos dialogarlo, o bien, reflexionar para poder buscar alguna salida a lo que se nos ha compartido, siempre y cuando lo permita, o bien, si lo está pidiendo; de lo contrario, únicamente habremos de guardar la información recibida.
El hecho de que se haga el comentario de que se le está comprendiendo a uno es como que, al tener que ir a algún lugar, alguien está dispuesto a caminar conmigo.
De ese modo, no solo no estoy solo sino me siento apoyado en la persona que generosamente ofreció acompañarme. Esto es muy común para los que tienen que ir a un lugar donde no conocen y tienen el temor de perderse, o mucho más fácil de entender es en el momento en que alguien ha perdido un ser querido y sus más cercanos toman el tiempo de acompañarlo en el momento del dolor, no simplemente haciendo presencia, sino expresando su empatía y dando palabras de consuelo para que la persona no se sienta totalmente desamparada.
En esta vida seguramente tenemos suficientes ocupaciones que atender para no observar a los demás, o bien, suficientes compromisos que requieren nuestra atención para ocuparla.
Pero como humanos que somos, si somos respetuosos, habremos de saber hacer el tiempo necesario para poder extendernos a los nuestros cuando las circunstancias lo ameritan porque seguramente mañana seremos nosotros los que estemos en algún aprieto y nos extenderán su comprensión para que salgamos adelante.