Por la libertad
“Prensa Libre”: 75 años
Considero que “Prensa Libre” se ha convertido en un defensor de la libertad de expresión y de la libertad en general.
En algún momento de mi vida pensé en fundar un periódico o una revista. La idea era que tuviera una sección de noticias totalmente objetivas, una página con el editorial que reflejara el pensamiento de los fundadores del periódico, columnas de opinión y otras páginas complementarias sobre diferentes temas que suelen ser parte de un periódico. Un amigo me preguntó a qué columnistas pondría. A pesar de mi ideología y mis ideas libertarias, le di una respuesta empresarial. Debería tener un balance de columnistas con diferentes opiniones e ideologías, pero que fueran respetuosos al debatir las ideas. Mi amigo se sorprendió, pues no esperaba una respuesta así. Seguí explicándome. Si solo tuviera columnistas que pensaran como yo, solo venderíamos el periódico a los de nuestro pensamiento, que no somos tantos, y no sería rentable. Por otro lado, tener columnistas con pensamientos diferentes permite abarcar todo el mercado y generar debate.
Sus investigaciones periodísticas son confiables y objetivas. Se explican los hechos sin adornarlos ni meter la opinión de quien narra la noticia.
Cuento esta anécdota porque he encontrado que ese periódico ya existe y ahora acaba de celebrar su 75 aniversario: es Prensa Libre. Sus investigaciones periodísticas son confiables y objetivas. Se explican los hechos sin adornarlos ni meter la opinión de quien narra la noticia. Sus columnas de opinión son variadas, con diferentes ideologías e interpretaciones, generando debates sanos y civilizados. Sin insultos, sin ataques a las personas, sino con argumentos sobre las ideas. El editorial es de casa, es la línea de pensamiento de los fundadores, que ahora está en manos de la tercera generación.
Si yo hubiera fundado un periódico, lo hubiera hecho con los mismos principios que quedaron impresos en el primer editorial. Un periódico independiente y honesto, sin influencias de ninguna clase, de ningún grupo y mucho menos del gobierno. Buscar la verdad y expresarla libremente, le duela a quien le duela, le ha costado a Prensa Libre el asesinato de uno de sus fundadores y el secuestro de otro. Durante estos 75 años, Prensa Libre ha funcionado llevando las noticias a los guatemaltecos y, ahora, en la era digital, a todo el mundo, a pesar de haber atravesado épocas en las que fue amenazada o presionada. En todos estos años, solo dos días dejó de publicar la edición impresa, y por fuerzas externas. La primera vez fue durante el Serranazo y la segunda, durante la pandemia.
Hoy en día, nos enteramos de las noticias verificadas por Prensa Libre a través de la edición impresa, la digital, la televisión (Guatevisión) y la radio (FM 106.5). Con tantas noticias falsas que circulan, Prensa Libre se ha convertido en un instrumento confiable de verificación para saber si lo que se dice es verdad o no. Nos ahorra el trabajo, ya que en las redes hay de todo y, muchas veces, publicaciones con mala intención.
Considero que Prensa Libre se ha convertido en un defensor de la libertad de expresión y de la libertad en general. También es una voz que puede influir contra las dictaduras y los malos gobiernos al hacer denuncias, mediante sus investigaciones periodísticas, sobre abusos de poder, corrupción y otros delitos. También quiero destacar la hemeroteca que han constituido y que puede brindar información a quien la solicite sobre cualquier hecho ocurrido y documentado en estos 75 años. Para los historiadores y mucha otra gente, esto es un tesoro invaluable.
Hay que celebrar a lo grande estos 75 años, que no han sido fáciles, pero sí muy gratificantes y productivos. Celebrarlos significa celebrar a su gente, reconocer a sus fundadores, sus trabajadores, sus proveedores y sus suscriptores. Sin estos últimos no habría podido sobrevivir esta gran empresa, y lo ha logrado porque ha hecho un buen trabajo. Mis felicitaciones a todos y que vengan otros 75 años más.