Salud y Familia

Probióticos: ¿qué beneficios tienen para la microbiota intestinal y cuánto tardan en mejorar la digestión?

Los probióticos ayudan a mantener el equilibrio de la microbiota intestinal, mejorar la digestión y fortalecer el sistema inmunológico. Estos son los alimentos que los contienen.

El consumo  habitual de probióticos, a través de alimentos o suplementos nutricionales, bajo supervisión médica, fomenta el bienestar digestivo. Foto facilitada por Open Comunicación.

El consumo habitual de probióticos, a través de alimentos o suplementos nutricionales, bajo supervisión médica, fomenta el bienestar digestivo. (Foto EFE / facilitada por Open Comunicación).

Por medio de una serie de alimentos fermentados o de suplementos específicos, el aporte regular y controlado de algunas especies de microorganismos beneficiosos que viven en el intestino humano ayuda a reequilibrar el ecosistema gastrointestinal, mejorar la digestión, facilitar la absorción de nutrientes y fortalecer el sistema inmunológico.

Hay diversas cepas de probióticos, como los Lactobacillus y Bifidobacterium, presentes en alimentos fermentados de origen vegetal y animal. Consumidos en cantidades adecuadas, estos microorganismos ayudan a restablecer el equilibrio de la microbiota intestinal, según la Clínica Universidad de Navarra.

Las digestiones pesadas, la hinchazón abdominal, la acidez, el estreñimiento, la diarrea, los gases y las molestias gástricas son cada vez más habituales en la población, muchas veces relacionados con el estrés, el ritmo de vida acelerado o una dieta desequilibrada, explica Sonia Clavería, médica de familia.

“Cuidar nuestra microbiota intestinal, manteniendo hábitos saludables y apoyándose en una dieta variada que incluya el consumo de probióticos, ayuda a recuperar el equilibrio digestivo y a fortalecer el sistema inmunológico y favorece una mejor salud a corto, medio y largo plazo”, destaca la doctora Clavería.

El término probiótico, utilizado para designar de manera general una serie de cepas bacterianas y especies de microorganismos vivos que habitan en el intestino y tienen múltiples efectos beneficiosos en la salud, hace honor a su impacto en el cuerpo humano. Esta palabra significa “a favor de la vida”.

Los especialistas explican que los probióticos, seres vivos tan diminutos que solo pueden verse con un microscopio, cumplen un papel clave en el equilibrio de la microbiota intestinal.

Se denomina microbiota intestinal —anteriormente conocida como flora intestinal— a la comunidad extremadamente numerosa de microorganismos, sobre todo bacterias y levaduras, que viven en el tracto gastrointestinal, degradan y fermentan los sustratos que escapan a la digestión en el intestino delgado y forman un ecosistema complejo que actúa casi como un órgano más del cuerpo.

Cuando se consumen en cantidades adecuadas, los probióticos favorecen la digestión y fortalecen el sistema inmunológico, explica la Clínica Universidad de Navarra (CUN).

Según la CUN, existen diversas cepas de probióticos, como los Lactobacillus y Bifidobacterium, microorganismos que ayudan a restablecer el equilibrio de la microbiota intestinal. Esto puede ser especialmente útil después de haber tomado antibióticos o ante problemas digestivos como el síndrome de intestino irritable, la inflamación intestinal o la diarrea.

Los probióticos son microorganismos vivos que, al ser ingeridos en cantidades adecuadas, aportan beneficios a la salud de quien los consume ayudando a mantener el equilibrio natural de la microbiota intestinal. (Foto: EFE / facilitada por Open Comunicación).

Reequilibrar la microbiota es fundamental para la salud

“Cuidar de nuestra microbiota intestinal es apostar por una mejor salud a corto, medio y largo plazo”, señala Sonia Clavería.

“Está científicamente comprobado que mantener hábitos saludables y apoyarse en una dieta variada que incluya el consumo de probióticos ayuda a recuperar el equilibrio digestivo y favorece estar y sentirnos más sanos”, destaca Clavería.

Esta médica señala que el consumo de probióticos ayuda a mantener el equilibrio natural de la microbiota intestinal, que puede verse alterada por el estrés, una mala alimentación, la toma de medicamentos o los cambios en los hábitos diarios.

Añade que “además de participar en diferentes funciones relacionadas con la digestión y la asimilación de nutrientes, existen distintas cepas probióticas que ofrecen beneficios específicos, como mejorar el tránsito intestinal o reducir la sensación de hinchazón y tensión abdominal”.

Seres microscópicos, con grandes beneficios

Además de contribuir a reequilibrar los microorganismos que viven en el intestino, incorporar probióticos a la alimentación ayuda a mejorar la digestión, reducir la sensación de hinchazón, recuperar el bienestar intestinal tras la toma de antibióticos y combatir el estreñimiento y los episodios diarreicos agudos, según Clavería.

Señala que los probióticos pueden encontrarse tanto en alimentos fermentados como en complementos alimenticios formulados específicamente para favorecer el equilibrio intestinal.

La doctora Clavería sugiere incorporar a la alimentación habitual yogur con fermentos activos, kéfir —lácteo fermentado—, chucrut —col fermentada—, kimchi —plato coreano—, miso —condimento asiático—, tempeh —derivado de soja—, kombucha —una variedad de té— y quesos de leche cruda, azules, como el gorgonzola o el roquefort, y variedades artesanales.

Respecto de los complementos alimenticios, esta médica de familia explica que estos productos desarrollados en laboratorio permiten incorporar cepas probióticas específicas de forma práctica y adaptada a distintas necesidades digestivas y estilos de vida, con fórmulas orientadas a distintos problemas digestivos.

Explica que algunos suplementos combinan los probióticos con vitamina B6, que ayuda a regular la actividad hormonal; vitaminas B2 y B3, que contribuyen al mantenimiento de las mucosas; extractos de plantas como el jengibre, que regula el tracto intestinal, o el hinojo, que alivia la hinchazón, y vitamina D, para potenciar su acción sobre el sistema inmunitario.

El miso es un condimento consistente en una pasta aromatizante, hecha con semillas de soja o cereales y sal marina fermentada con el hongo koji.(Foto Prensa Libre: EFE / facilitada por Open Comunicación).

Conviene que la toma de probióticos sea continuada, señala Clavería, quien explica que “la constancia favorece el equilibrio de la microbiota intestinal y ayuda a mantener sus beneficios de forma progresiva y duradera en el tiempo, aunque también existen indicaciones agudas en las que su toma se limita a unos días, como en el caso de las diarreas agudas”.

También recomienda acompañar la toma de suplementos probióticos con una alimentación equilibrada, variada y rica en alimentos vegetales y fibra, que ayuda a potenciar los efectos beneficiosos de estos microorganismos y favorece la microbiota intestinal, así como beber suficiente agua durante el día, lo cual contribuye a un correcto tránsito intestinal.

Los efectos positivos de los probióticos en el equilibrio de la microbiota intestinal y la mejora de la digestión pueden requerir varias semanas de consumo regular. Para notar mejoras en el síndrome de intestino irritable o la inflamación intestinal pueden requerirse entre cuatro y ocho semanas de consumo continuo, según la CUN.

¿Cuánto tardan en notarse los efectos?

Para obtener beneficios sostenidos, la CUN recomienda incluir probióticos en la dieta de forma habitual, ya que su presencia en el intestino no es permanente y puede verse afectada por la dieta, el estrés o el uso de medicamentos.

La clínica explica que los probióticos pueden consumirse a diario por medio de alimentos, pero no todas las personas requieren la misma cantidad de estos microorganismos.

Si bien su consumo habitual es seguro en la mayoría de los casos, algunas personas pueden experimentar efectos secundarios leves, como gases o hinchazón, al inicio. En estas situaciones, se recomienda introducir los probióticos de manera progresiva en la dieta, de acuerdo con la CUN.

A quienes deseen complementar su alimentación con suplementos probióticos, esta clínica les recomienda consultar con un profesional de la salud para determinar la cepa y la dosis más adecuadas, según las necesidades de cada persona.

“Aquellas personas con molestias digestivas persistentes o que tengan necesidades específicas deben consultar a un profesional médico antes de comenzar a tomar suplementos probióticos”, añade, por su parte, la doctora Clavería.

Las cepas probióticas presentes en algunos yogures incluyen Lactobacillus acidophilus, Bifidobacterium bifidum, Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus. (Foto Prensa Libre: EFE/ facilitada por Open Comunicación.)

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