Economía
De 3 centavos el galón a más de Q40: así ha evolucionado el precio del combustible en la historia de Guatemala
En 1953, llenar el tanque costaba centavos; hoy, un galón de diésel supera los Q46 y la gasolina superior ronda los Q42. Un repaso a más de siete décadas de datos oficiales y de hemeroteca muestra cómo los precios de los combustibles en Guatemala han multiplicado su valor.
El precio de la gasolina en Guatemala pasó de tres centavos por galón en 1953 a más de Q40 en 2026, en un aumento marcado por crisis y cambios del mercado petrolero. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).
Q1 fue durante mucho tiempo más que suficiente para llenar un tanque de combustible. Hubo una época en la que este hidrocarburo costaba tres centavos por galón.
Fue en 1953, cuando los guatemaltecos se despertaron con un titular de Prensa Libre en el que se anunciaba que debían pagar un centavo más por el galón de gasolina: en total, tres centavos.
Siete décadas después, esa misma cantidad de combustible cuesta más de Q40 y el precio sigue subiendo.
Entre ambos extremos hay una historia de crisis petroleras, decretos, subsidios y una dependencia que Guatemala nunca ha logrado superar: la de un país que importa casi todo el combustible que consume.
Los primeros registros: de centavos a quetzales
De acuerdo con un repaso hemerográfico de los archivos de Prensa Libre, en 1953 los guatemaltecos pagaban apenas tres centavos por galón de gasolina, luego de un aumento de un centavo anunciado en portada.

Dos décadas más tarde, en julio de 1974, el galón de diésel bajó a Q0.528, mientras que la gasolina superior subió a Q0.786.
El cambio más marcado de esa época llegó en enero de 1981, cuando el galón de gasolina superior aumentó 14 centavos hasta Q2.90; la regular se ubicó en Q2.40 y el diésel, en Q1.70, este último con un alza de siete centavos.

Según la publicación, aquel ajuste respondió a los reacomodos en el precio del crudo decididos por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Para 1990, el galón de gasolina ya rondaba los Q10 y, hacia 1996, Quetzaltenango llegó a registrar los precios más altos del país debido al costo del flete para transportar el combustible desde las refinerías de Escuintla. Ese mismo año, el Congreso de la República aprobó, mediante el decreto 136-96, un alza de 50 centavos que entró en vigencia en enero de 1997 y llevó el galón de gasolina superior a Q2.70, el de regular a Q2.65 y el de diésel a Q1.30.

De 2002 a 2024: dos décadas de datos oficiales
Los registros del Departamento de Análisis Económico de la Dirección General de Hidrocarburos del MEM, que compilan los precios promedio al consumidor final en la ciudad capital, permiten dimensionar el alza de las últimas dos décadas.
En la modalidad de servicio completo, el promedio anual de la gasolina superior con aditivo pasó de Q15.30 en el 2002 a Q34.42 en el 2024; un incremento cercano al 125%.
El diésel registró un aumento aún mayor: de un promedio de Q10.39 en el 2002 a Q29.85 en el 2024, alrededor del 187%, según los mismos registros del MEM.
Ese ascenso, sin embargo, no fue una línea recta. Los datos muestran momentos clave:
- 2008: el precio de la gasolina superior con aditivo llegó a un promedio anual de Q32.17, un máximo impulsado por el alza internacional del petróleo previa a la crisis financiera global. Luego cayó a Q25.77 en el 2009.
- 2011-2014: los promedios se mantuvieron entre Q33 y Q36, los niveles más altos de la serie hasta ese momento, en línea con los elevados precios del crudo en los mercados internacionales durante esos años.
- 2015-2016: la caída mundial de los precios del petróleo se reflejó con fuerza en Guatemala. El diésel llegó a su promedio anual más bajo desde la crisis del 2008, con Q16.81 en el 2016, mientras que la gasolina superior con aditivo bajó a Q22.93, uno de los niveles más bajos de toda la serie.
- 2020: la pandemia de covid-19 y la caída de la demanda de combustibles llevaron a la gasolina superior con aditivo a un promedio de Q22.69, el más bajo registrado desde el 2005, según los datos del MEM.
- 2022: fue el año con los precios promedio más altos de toda la serie 2002-2024. La gasolina superior con aditivo alcanzó Q37.51; la regular, Q35.65, y el diésel, Q34.50, coincidiendo con el alza internacional de los precios del crudo tras la invasión rusa a Ucrania.
Después de ese pico, los promedios bajaron levemente en el 2023 y el 2024, aunque se mantuvieron muy por encima de los niveles registrados una década atrás. Los datos del MEM muestran, además, que los precios en la modalidad de autoservicio han sido consistentemente más bajos que los de servicio completo durante todo el periodo, aunque siguen una tendencia prácticamente idéntica.
2026: nuevos máximos históricos
La tendencia al alza no se detuvo después del 2024.
En marzo del 2026, el precio de la gasolina superior pasó de Q27.30 el 1 de enero a Q33.00 el 9 de marzo, un incremento acumulado de Q5.70 por galón en poco más de dos meses, de acuerdo con el monitoreo del MEM.
La regular tuvo un comportamiento similar, con un alza de Q5.58 en el mismo periodo.
Ante el aumento sostenido, el Gobierno emitió el Decreto 11-2026, que dio origen a un subsidio para los consumidores de diésel y gasolinas.
La medida entró en vigencia el 28 de abril del 2026, con un fondo de Q2 mil millones destinado a mantener el beneficio durante un periodo estimado de tres meses o hasta agotar el financiamiento, según el Acuerdo Ministerial 189-2026 del MEM.
Pese al subsidio, los precios volvieron a subir en los meses siguientes.
El subsidio finalizó el 2 de julio a las 24 horas debido a que se agotaron los Q2 mil millones aprobados por el Congreso.
El MEM reportó que, a inicios de septiembre del 2026, el diésel alcanzó un máximo histórico de Q46.39 por galón, con lo que superó el récord anterior de Q45.39, registrado el 21 de agosto.
La gasolina superior llegó a Q41.09 y la regular, a Q40.09 por galón en la modalidad de autoservicio.

¿Por qué ha subido tanto el combustible?
El MEM atribuyó estas alzas a la reactivación del conflicto en Medio Oriente, los ataques y amenazas de represalia de Irán contra buques petroleros y comerciales y la reducción del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz. Estos factores, según la cartera, generaron preocupación por posibles interrupciones en el suministro internacional y presionaron al alza el precio del petróleo, que a inicios de septiembre superó los US$90 por barril, aunque todavía se mantuvo por debajo de los más de US$110 registrados en marzo y abril de ese año.
Como Guatemala es un importador neto de combustibles, los movimientos del mercado internacional del petróleo se reflejan en los precios que pagan los consumidores en las estaciones de servicio del país. Tanto el MEM como la Asociación Guatemalteca de Expendedores de Gasolina (Ageg) han señalado que, además de la cotización internacional del crudo, en el precio final inciden los costos de refinación, transporte, almacenamiento y comercialización.

