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Quiénes son los hijos de los capos que estudian en escuelas de élite en Estados Unidos para limpiar su apellido

Descendientes de cabecillas de carteles mexicanos han estudiado en instituciones educativas estadounidenses, desde escuelas públicas hasta internados que cobran más de US$100 mil al año.

Hijos de cabecillas de carteles mexicanos han estudiado en escuelas y universidades de Estados Unidos pese a los vínculos de sus familias con el narcotráfico. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Hijos de cabecillas de carteles mexicanos han estudiado en escuelas y universidades de Estados Unidos pese a los vínculos de sus familias con el narcotráfico. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Varios cabecillas de carteles mexicanos han optado por educar a sus hijos en Estados Unidos, ya sea porque nacieron en ese país y tienen ciudadanía o mediante visas estudiantiles que les permiten ingresar al sistema educativo estadounidense.

Una investigación del medio mexicano El Universal reveló varios casos. Uno de los más recientes involucra a Wendy Dalaithy Amaral Arévalo, identificada por el Departamento de Justicia (DOJ) de Estados Unidos como pareja de Gerardo González Valencia, uno de los cabecillas de la organización criminal conocida como "Los Cuinis".

De acuerdo con el portal de noticias, Amaral matriculó a su hijo en la Academia IMG, un internado privado de alto rendimiento deportivo ubicado en Bradenton, Florida, pese a estar sancionada desde el 2015 por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro estadounidense.

Documentos judiciales citados por el portal Infobae detallan que Amaral Arévalo canalizó US$504 mil 497.48 para pagar la colegiatura de su hijo en esa institución y que el 28 de julio del 2026 se declaró culpable de violar de forma deliberada las sanciones que pesaban en su contra desde el 2015.

Según El Universal, el gobierno estadounidense no reveló la paternidad exacta del menor matriculado por Amaral —al que solo identifica como "hijo de Amaral"— y también sancionó el caso de otro estudiante, hijo de un segundo cabecilla de la misma organización, cuya identidad permanece reservada. El DOJ los distingue como "estudiante-deportista 1" y "estudiante-deportista 2".

El vacío legal que existe

La abogada en inmigración Ana González explicó a El Universal que el parentesco de un estudiante con un narcotraficante no constituye un delito ni obliga automáticamente a una institución a rechazarlo. Según la nota, los extranjeros pueden ingresar a instituciones privadas con una visa estudiantil F-1, mientras que los nacidos en suelo estadounidense estudian como ciudadanos.

El medio mexicano precisa que la Ley de Inmigración y Nacionalidad sí permite negar la entrada al hijo extranjero de un narcotraficante si recibió, en los cinco años anteriores, un beneficio derivado de esa actividad y sabía —o debía saber— su procedencia. Cuando se detecta una irregularidad, la sanción recae sobre la institución y, de ser el caso, sobre el adulto responsable de los pagos, no sobre el estudiante.

La legislación estadounidense no considera automáticamente ilegal que un estudiante tenga como padre o madre a una persona vinculada con el narcotráfico. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Otros casos documentados

El Universal recoge, además, una investigación previa del periodista Isaías Alvarado, publicada en el 2018, sobre los hijos de Ismael "El Mayo" Zambada y Leticia Ortiz Hernández, Serafín y Teresa Zambada Ortiz, quienes estudiaron en Phoenix y posteriormente en la Escuela Orme, un internado privado en Arizona, durante la guerra entre carteles que alcanzó a su familia.

Otro caso citado es el de Jessica Johanna Oseguera González, hija de Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", y sobrina de un cabecilla de "Los Cuinis". Al haber nacido en San Francisco, cursó la escuela pública en Chula Vista, California, sin que su parentesco con dicho capos representara un obstáculo legal. Según El Universal, su responsabilidad penal —una condena de 30 meses de prisión en el 2021— surgió años después, por operaciones con empresas sancionadas, y no por su etapa escolar.

El diario también menciona el testimonio de Rosa Isela Guzmán Ortiz, quien en el 2016 dijo a Univision que Joaquín "El Chapo" Guzmán financió sus estudios en California, aunque el parentesco nunca fue confirmado mediante una prueba genética o una resolución judicial, y familiares de Guzmán lo han negado.

Un caso adicional es el de Cristian Fernando Gutiérrez Ochoa, señalado por el DOJ como operador del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), detenido en noviembre del 2024 y sentenciado en diciembre del 2025 a 140 meses de prisión por lavado internacional de dinero. Según El Universal, durante una audiencia del Comité Judicial del Senado en el 2025, un funcionario de la DEA en Los Ángeles se refirió de forma general al envío de hijos de estas organizaciones a escuelas estadounidenses, sin precisar nombres, edades ni planteles.

Una estrategia de legitimación

El investigador Matthew T. Page, especializado en corrupción, explicó a El Universal que familias vinculadas con fortunas ilícitas recurren a escuelas privadas y universidades de prestigio para que sus descendientes obtengan reconocimiento social y ocupen espacios en círculos empresariales, financieros y jurídicos. Page describe ese fenómeno como "lavado de reputación": el título académico no cambia el origen del dinero, pero permite que el hijo o la hija se presente públicamente como profesional o deportista de una institución respetada.

De acuerdo con la abogada Ana González, la decisión de enviar a los hijos fuera de México también responde a razones de seguridad, ya que, en el contexto de un conflicto entre organizaciones criminales, los menores pueden convertirse en blanco de secuestros o represalias.

ESCRITO POR:

Belinda S. Martínez

Periodista de Prensa Libre del área de bienestar y cultura.