Desarrollo de país

Lo que se pide vs. lo que se ofrece

Ante el primer pedido de apoyo de la ciudadanía, el Gobierno optó por un subsidio.

En el mensaje a la nación del domingo 13 de septiembre, el presidente Bernardo Arévalo informó que la razón principal del incremento a los precios de los combustibles, desde marzo a la fecha, era por el conflicto armado entre Estados Unidos e Irán, lo cual ha afectado a todos los países del planeta. El incremento en el costo de la canasta familiar en Guatemala, y seguro en muchos países, se debe al incremento en el precio del diésel y la gasolina. En cada país hay diferentes costos, partiendo del precio de petróleo crudo (Brent y WTI) y a eso sumándole fletes, gastos de internación, almacenaje y distribución, impuestos y margen del importador y del gasolinero.

Eliminación de los impuestos de manera temporal buscando una reducción al precio final

El presidente también indicó que los bloqueos ilegales de lo que iba del mes, especialmente los de la semana del 7 al 11, tenían un componente de participación del narcotráfico, del crimen organizado y de enemigos políticos, y puntualizó lo de Río Hondo, Zacapa, Cuyotenango y Villa Nueva. La inmensa mayoría rechazamos los bloqueos ilegales no importando quién lo panifique, financie y ejecute. Los bloqueos ilegales solo hacen daño a los ciudadanos y a la economía del país. Legalmente sí es posible manifestar, pero no interrumpiendo la libre locomoción ni reteniendo a nadie.

Ante el primer pedido de apoyo de la ciudadanía, el Gobierno optó por pedir al Congreso la aprobación de un subsidio. Ese subsidio no fue transparente ni tuvo rendición de cuentas, redujo poco el precio final y duró menos tiempo que lo ofrecido. Las mayorías no vieron esa solución como la mejor por las consecuencias de los subsidios y más en esos volúmenes de dinero. La población ha pedido desde el inicio que eliminen el impuesto a la distribución de petróleo crudo y combustibles derivados del petróleo (decreto 38-92), y también el impuesto al valor agregado (IVA) de los combustibles. Unos lo piden permanentemente y otros temporalmente. Los 48 Cantones que, en octubre del 2023, durante el llamado Octubre Negro, fueron señalados de apoyar al presidente electo Arévalo bloqueando el país, junto a otros grupos sociales, en esta ocasión llegaron al Palacio Nacional a pedirle al presidente que eliminen los impuestos.

Sin embargo, seguramente los cálculos del ministro de Finanzas y su equipo, los promotores principales de los presupuestos desfinanciados y altos del 2024 —vía ampliación presupuestaria— al actual, y el propuesto para el 2027, no son positivos por la vía de la eliminación de los impuestos, por lo que el gobernante y el ministro prefieren el subsidio.

Si el presidente tuviera la popularidad y la autoridad del vecino Bukele le fuera más fácil resolver la crisis actual. La semana pasada circuló una encuesta de la firma CB Global Data www.cbglobaldata.com del mes de septiembre con mediciones de campo del 7 al 11, de un ranquin de presidentes de Latinoamérica que confirma su impopularidad. El resultado es que los tres presidentes mejor valorados por sus ciudadanos fueron Claudia Scheinbaum de México, Nayib Bukele de El Salvador y el recién estrenado Abelardo de la Espriella de Colombia, mientras que los peor evaluados por sus ciudadanos son Bernardo Arévalo —en el último lugar—, Delcy Rodríguez de Venezuela —en el penúltimo lugar— y José Raúl Mulino de Panamá —en el antepenúltimo—.    

El presidente debe revisar con sus asesores y con personas sensatas su actuar, su toma de decisiones y el resultado de su gestión, porque ese nivel de impopularidad en crisis como esta del petróleo mundial y el impacto en Guatemala por el precio de los combustibles, más las amenazas que él mismo informó de quienes interfieren, no es bueno ni sano para la gobernabilidad del país.

No queremos más bloqueos ilegales ni más subsidios a los combustibles. Sí queremos la eliminación de los impuestos de manera temporal, buscando una reducción al precio final.

ESCRITO POR:

José Santiago Molina

Economista y MBA por la Universidad de Dallas en Texas, Estados Unidos. Director de empresas del giro agrícola, pecuario, industrial, comercial y financiero.