Por la libertad

¿Conservador o liberal? No es lo mismo

La función del gobierno debe ser proteger derechos, no dirigir vidas.

En el mundo hay muchos matices ideológicos de lo que conocemos como conservadores y liberales. Los que suelen ser llamados de derecha podrían dividirse en tres grupos, así: conservadores, liberales clásicos y libertarios. Mientras tanto, la izquierda la conforman los socialistas y los comunistas. ¿Cuál es la diferencia entre cada uno?

El Estado debe castigar al que roba, mata, defrauda o incumple contratos, no dedicarse a repartir lo que unos producen a otros.

Los conservadores normalmente se basan en valores que realzan el orden, la tradición y la familia. Consideran que el gobierno debe garantizar cierto orden, encargarse de la seguridad y proteger algunos valores. En economía suelen apoyar parcialmente el mercado libre, ya que son proteccionistas cuando les conviene y no tienen pena en usar subsidios cuando lo consideran necesario. Suelen apoyar la prohibición o regulación de las drogas, el sexo, el alcohol y algunos estilos de vida. Son bastante nacionalistas. Aceptan la banca central y los impuestos para financiar lo que defienden, principalmente el orden social. La educación, para ellos, debe contener valores morales.

Los liberales clásicos defienden la libertad individual y un gobierno limitado. El gobierno debe proteger la vida, la propiedad, la libertad, los contratos y encargarse de la justicia y seguridad. En economía defienden el libre mercado, bajos impuestos y el libre comercio. No defienden la prohibición de drogas, alcohol ni proyectos de vida, siempre y cuando no haya daños a terceros. Son menos nacionalistas y defienden al individuo contra los abusos del gobierno mediante límites constitucionales al poder. Aceptan la banca central con reglas claras que limiten a sus autoridades para evitar la pérdida del poder adquisitivo del dinero. Los impuestos deben ser lo más bajos posible y, principalmente, para financiar seguridad y justicia. La educación debe ser privada y competitiva.

Los libertarios se preocupan más por evitar la coerción del gobierno. Debe maximizarse la libertad individual. El gobierno debe ser extramínimo o inexistente. Defienden el libre mercado total y sin regulaciones, o con una intervención casi mínima. El principio de no agresión se aplica a todo y, de ahí, que cada uno sea responsable de sí mismo. Nadie debe agredir a otros. Si alguien quiere drogarse, emborracharse o hacer lo que quiera con su vida, es asunto de la persona, no del gobierno. La educación debe ser totalmente privada y separada del Estado. No debería existir ningún banco central estatal, sino un sistema de banca libre y competencia entre bancos.

Los socialistas defienden la redistribución y el gasto social, un gobierno fuerte que cobre impuestos progresivos y el control, ya sea por empresas estatales o por mucha regulación, de algunas industrias importantes. En pocas palabras, no hay propiedad privada de los medios de producción, aunque sí de cosas personales. La diferencia con el comunismo es que, en este último, no hay propiedad privada de nada. No voy a profundizar más aquí, ya que la idea es ver las diferencias entre conservadores y liberales.

La historia nos demuestra que los países que más han crecido y se han desarrollado lo han hecho adoptando más libertad. En la medida en que restringimos la libertad, el crecimiento se hace más lento y la sociedad pierde dinamismo. Un país exitoso debería adoptar medidas cercanas a las que proponen los liberales clásicos y los libertarios. La seguridad y la justicia deben estar parcialmente en manos estatales, pero justicia conmutativa, no distributiva. El Estado debe castigar al que roba, mata, defrauda o incumple contratos, no dedicarse a repartir lo que unos producen a otros. La función del gobierno debe ser proteger derechos, no dirigir vidas.

ESCRITO POR:

Ramón Parellada

Empresario. Catedrático universitario. Director del Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES).