Internacional
Trump insiste en cambiar el nombre de Nuevo México: por qué propone llamarlo “Nueva América”
Donald Trump volvió a sugerir que el estado de Nuevo México debería denominarse "Nueva América" afirmando que los habitantes se sentirán más orgullosos.
Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declara que los habitantes se sentirán más orgullos si el Estado se llama "Nueva América" en lugar de "Nuevo México" (Foto Prensa Libre: EFE)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sugerir que el estado de Nuevo México "debería cambiar inmediatamente su nombre" para pasar a denominarse "Nueva América", una modificación que, según su criterio,"aportaría gran valor y prestigio al territorio".
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario argumentó: "¡No somos México, somos los Estados Unidos de América!", afirmando que los habitantes locales se sentirían más orgullosos al saludar a la bandera nacional y que el cambio podría devolver la honestidad a los procesos electorales de la región.
Meses atrás, el mandatario compartió una imagen manipulada del perímetro estatal con la palabra "México" tachada y sustituida por "América", replicando una estrategia impulsada en documentos oficiales y aplicaciones cartográficas digitales como las de Apple y Google en el contexto de sus medidas para renombrar hitos geográficos bajo criterios de liderazgo regional .
Antecedentes de modificaciones territoriales
Esta iniciativa se alinea con una serie de decisiones ejecutivas previas implementadas por la Casa Blanca para rebautizar distintos puntos geográficos fronterizos e internacionales. Entre las acciones más destacadas figuran la firma de órdenes ejecutivas para cambiar los nombres oficiales del golfo de México y del lago Ontario (fronterizo con Canadá), para adoptar las denominaciones de "Golfo de América" y "Lago América".
El trasfondo político y la doctrina oficial
Las modificaciones en la cartografía nacional y las reiteradas exigencias sobre la identidad territorial forman parte de las directrices impulsadas por el mandatario estadounidense. Aunque los cambios de nombre en lagos y golfos se han reflejado principalmente en los registros oficiales y mapas digitales de uso interno, la insistencia en replantear la denominación de Estados limítrofes genera un intenso debate político y reacciones encontradas en el ámbito legislativo federal.
*Con información de EFE

