Catalejo
Demócratas recuperan el Senado y el Congreso
Más jóvenes votaron, se gastó más dinero de toda la historia, la campaña fue feroz, pero hay espacio para sorpresas.
Los candidatos demócratas lograron anoche, a las 11 pm de Guatemala, las victorias necesarias para vencer a los republicanos, tanto en la lucha por el Senado como del Congreso. Las tendencias indicaban la pérdida del Congreso de los republicanos, quienes lo habían admitido desde hace algunos días, pero había dudas en cuanto al Senado. No fueron victorias abrumadoras como las de algunas elecciones anteriores, pero el voto previo, con mayoría de votantes jóvenes, alcanzó casi 60 millones del total de 250 millones de votantes, es decir alrededor de una cuarta parte. En términos generales, los comicios transcurrieron en calma y sin atrasos, aunque obviamente con algunas sorpresas muy inesperadas, en especial la doble ganancia mencionada.
Una de ellas fue la victoria en Katie Wilson, electa alcaldesa de Seattle, estado de Washington, abiertamente declarada socialista, participante por primera vez, sin experiencia política ni casa propia, de menos de 34 años, quien muestra el incremento de candidatos de esa ideología. Hubo intentos de sacarla de la elección. Junto con el aumento de candidatos de origen musulmán, representan una tendencia pequeña en estos momentos, pero con posibilidades preocupantes de crecer. Pertenecen a grupos ideológicos y de fanatismo religioso, aprovechados de la libertad política e inconveniente a la democracia liberal, a su vez afectada por varios motivos adicionales, al demostrar un rechazo al sistema bipartidista de hace numerosas décadas.
En términos generales, los comicios transcurrieron en calma y sin atrasos, aunque obviamente con algunas sorpresas muy inesperadas, en especial la doble ganancia mencionada.
La ganancia demócrata en el Congreso permite predecir una férrea oposición política al nuevo gobierno, como venganza por la mezcla de esa derrota política con la difícilmente aceptable personalidad propia de Donald Trump, quien pese a todo se verá obligado a negociar con sus adversarios y acostumbrarse al fracaso de sus constantes viajes en favor de los aspirantes republicanos. Este fue un resultado difícil de aceptar porque afecta especialmente a Trump. Se trata de la elección más cara y con más donaciones multimillonarias en toda la historia estadounidense, lo cual debe provocar algunos límites para evitar inclinaciones económicas gigantescas en favor de un candidato o partido. Pero ello será hasta los comicios de 2032.
A partir de ahora son distintos los problemas políticos de Estados Unidos, no solo a lo interno, sino hacia el exterior, como consecuencia de la absurda decisión personal trumpista de imponer aranceles a países amigos cercanos, como Canadá y México, así como europeos, quienes buscaron en otros mercados más y mejores contratos. Con esto no logró ahorcarlos económicamente, y cosechó amargos frutos. Otro fracaso lo constituyeron las constantes y extravagantes amenazas causantes de efectos contrarios a los planificados a la carrera y sin asesores no escogidos entre amigos, amigas sin experiencia como una forma de demostrar su poder. Todo eso mermó el apoyo interno de muchos republicanos, sobre todo empresarios pequeños y gente de clases populares citadinas.
Por no participar candidatos a la presidencia, es complicado entender el resultado de ganadores y de perdedores. Las cifras definitivas se sabrán, a mi parecer, durante el desarrollo de hoy, cuando de hecho comenzarán batallas en el Senado y el Congreso como parte de la lucha por la presidencia, decidida el segundo martes de febrero desde hace 200 años. En anteriores elecciones los resultados se han sabido la misma noche, pero no fue posible esta vez. Debido a eso los comentarios y análisis más seguros y finales tal vez no se conocerán hasta el jueves, a fin de permitirles a los analistas independientes predecir mejor el futuro. Pero también puede haber un espacio para un tercer partido, a fin de eliminar o al menos disminuir las irregularidades del bipartidismo.