Carías indicó ayer que evacuaron los antecedentes de la acción presentada por Juan Francisco Solórzano Foppa, una de las personas que integró la terna en mayo último.
El proceso para la elección quedó suspendido por más de 90 días por un recurso de revisión que presentó Solórzano Foppa, quien quedó descalificado en la evaluación hecha por los miembros del Directorio, al considerar que no alcanzó el punteo requerido en el examen.
En esa ocasión también quedó fuera el abogado Alexander Toro Maldonado, quien fue nombrado director del Sistema Penitenciario en agosto último.
El único que pasó a la siguiente ronda fue Jorge Roberto Vielman Deyet, quien en la actualidad es administrador de la región de Occidente de la SAT.
Solórzano Foppa presentó la revisión al considerar que el Directorio no tenía facultad para desintegrar la terna y su función era la de trasladar los nombres al Presidente, quien debería elegir.
En esta ocasión, los miembros del Directorio, realizaron una convocatoria pública y la calificación se hizo por medio de una tabla de gradación, en la cual se otorgó un punto por la experiencia y conocimiento de los aspirantes.
Según Carías, se hicieron las consultas jurídicas para darle el curso a la acción elevada por el aspirante y así evitar la impugnación del proceso en las siguientes fases.
Toro Maldonado también cursó una denuncia en el Ministerio Público contra los miembros del Directorio, al considerar que hubo abuso de poder de parte de estos.
Por ley, es el presidente Alejandro Maldonado Aguirre quien deberá elegir al jefe de la SAT. En este caso se trata de reemplazar a Omar Franco, destituido por su supuesta vinculación a una red que operaba en la propia entidad y que defraudó al fisco.
La elección se da en un momento en el que la institucionalidad de la SAT quedó debilitada por los casos de corrupción que han salido a luz pública.
El Directorio de la institución nombró de manera interina a Francisco Rivera Escobar como superintendente en funciones.