En el 2012, la Policía buscaba la fuente de billetes falsos de 20 euros y los encontró debajo de una rampa por la que salían los vehículos de un sótano.
En ese sótano, de 40 metros cuadrados, encontraron impresoras, dos máquinas tipográficas que Heidelberg había “amañado”, declaró un policía ante el tribunal.
Máquinas que en total pesan tonelada, “necesitamos grúas para sacarlas”.
Una servía para el hilo de seguridad y la filigrana de los billetes, la otra para darle el toque de calor.
Dominique Patrom, apodado El artista, afirmó que desconocía la magnitud de su producción.
En total, 374 mil billetes de 20 y 50 mil de 50, según la acusación. “Me pregunto por qué no tengo dientes de oro”, bromeó.
“Llevo una vida mediocre, a descubierto”, con un automóvil que tiene 12 años y marca 500 mil en el cuentakilómetros, explicó.