Internacional

Una niña en España se libra de su padre abusador gracias a una grabación

Para huir de una pesadilla de la cual no lograba librarse, una niña de 9 años utilizó una grabadora de bolsillo para demostrar que su padre abusaba de ella.

“Yo solo te hago cosquillas”, dijo el padre de la pequeña en el audio de seis horas de las cuales apenas seis minutos son los trascendentales, ya que reconoce el manoseo a su hija.

Los hechos ocurrieron en España. De acuerdo a lo que relata El País en su sitio web, la pequeña es hija de padres divorciados y los abusos ocurrían durante los días que por orden judicial debía acudir a casa de su progenitor.

Según la historia, la niña lloraba y se rehusaba a estar con el padre, quien se quedaba con ella, incluso, durante varios días.

La madre de María (nombre ficticio con que El País cita a la niña), también se oponía a que su exmarido “cuidara” a la pequeña que en varias oportunidades ya había contado de los abusos que sufría.

La mujer en más de una oportunidad hizo escándalo en la escuela para evitar, inútilmente, que su hija se fuera con el papá, la Policía acudía al lugar pero no lo podía evitar, en varias ocasiones el testimonio de la niña no fue suficiente para lograr una orden judicial de alejamiento.

Fue el 7 de junio pasado cuando María se armó de valor (e inteligencia)  y decidió colocarse en la calceta una grabadora de su madre la encendió así paso durante seis  horas. Exactamente en la hora 3.42 se comienza a escuchar el siguiente diálogo:

– Padre: “¿Pero cuándo te he tocado yo?”.

– María: “Muchas veces”.

– Padre: “Pero, cariño, eso es para jugar”.

– María: “Pero es que no tienes que hacer eso nunca. Mi cuerpo es mío”.

– Padre: “Tu cuerpo es tuyo, efectivamente… Cuando tú decías que no te tocara, yo paraba. Lo único que estaba haciendo era cosquillas y estaba jugando contigo”.

Martirio judicial

En el 2014 empezaron los abusos de los cuales la madre se dio cuenta, ya que la niña se enfermó y sentía escozor al orinar. María respondió que el dolor lo sentía desde que “papá me clavó la uña”.

Después de varios exámenes practicados al término de 10 días que estuvo con el padre, se le diagnosticó infección vaginal y con ello aumentaron las sospechas de abuso sexual.

La niña tuvo que relatar varias veces ante médicos, policías, fiscales y jueces su martirio durante todo este tiempo, y no se dio por vencida pese a que el caso fue archivado a principios del 2016 y a otro par de resoluciones en su contra, según publica El País.

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