Unas 50.000 personas tuvieron que abandonar sus casas en los estados brasileños de Pernambuco y Alagoas (nordeste) tras el temporal que este fin de semana dejó al menos seis muertos, según datos actualizados el martes por los gobiernos locales.
Unas 50.000 personas tuvieron que abandonar sus casas en los estados brasileños de Pernambuco y Alagoas (nordeste) tras el temporal que este fin de semana dejó al menos seis muertos, según datos actualizados el martes por los gobiernos locales.