Editorial

NOTAS DE Editorial

La competitividad nacional no puede seguir dependiendo de suposiciones.
En ambos casos hay puntos comunes: la insatisfacción ciudadana con las condiciones de vida a partir de quienes están administrando el Estado, lo cual conduce a reacciones más bien emotivas que terminan siendo capitalizadas por discursos demagógicos.
Los recursos públicos siempre son limitados para el cúmulo de necesidades nacionales, pero los diputados al Congreso manejan el erario de forma discrecional.
En esencia, la tolerancia es el reconocimiento activo de los derechos de los demás por parte de individuos, grupos y Estados.
Guatemala ya tiene 28 partidos establecidos, pero hay otros 21 en incubación. ¿Al servicio de qué o de quién?
En todo el país se necesita un TSE.
El verdadero nacionalismo jamás se convierte en agresión.
Estos desprolijos grupos amenazan con proseguir los sabotajes a la actividad productiva.
Los pululantes politiqueros suelen elogiar a los connacionales, pero es pura verborragia barata.
Son múltiples los amaños y burdas estrategias para tratar de acallar la libre expresión.