Endometriosis: la enfermedad silenciosa que afecta a millones de mujeres en el mundo
Cada 14 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Endometriosis, una fecha que busca visibilizar una enfermedad ginecológica crónica que afecta a millones de mujeres en el mundo. Aunque su impacto en la salud y en la calidad de vida es significativo, muchas pacientes pasan años sin recibir un diagnóstico adecuado.
La endometriosis es una enfermedad inflamatoria que ocurre cuando tejido similar al endometrio, el que recubre el interior del útero, crece fuera de este órgano. Estas células pueden alojarse en los ovarios, las trompas de Falopio, el intestino u otros órganos de la cavidad pélvica. En casos menos frecuentes, también puede aparecer en áreas fuera de la pelvis. Especialistas del Centro de Reproducción Humana (CER) en Guatemala señalan la importancia de hablar sobre esta condición, identificar sus señales tempranas y promover el acceso a una evaluación médica oportuna.
Los síntomas pueden variar considerablemente entre las pacientes. Algunas mujeres experimentan dolor intenso, mientras que otras pueden no presentar molestias evidentes durante largos periodos. Entre los signos más comunes se encuentran el dolor menstrual incapacitante, inflamación abdominal, fatiga constante, molestias digestivas, dolor durante las relaciones sexuales o dificultades para lograr un embarazo.
A nivel mundial, la enfermedad representa un importante desafío de salud pública. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la endometriosis afecta aproximadamente al 10 % de las mujeres en edad reproductiva, lo que equivale a cerca de 190 millones de personas. Además, la condición está estrechamente relacionada con problemas de fertilidad, ya que se estima que entre el 25 % y el 50 % de las mujeres que enfrentan dificultades para concebir presentan esta enfermedad.
Endometriosis y su impacto en la fertilidad
La doctora Guisela Recinos, médico y cirujano, ginecóloga y obstetra especializada en medicina reproductiva e infertilidad en CER, explica que la endometriosis puede afectar el proceso reproductivo de diferentes maneras.
“Aproximadamente 5 de cada 10 pacientes que atendemos en consultas por fertilidad presentan endometriosis no diagnosticada. Esta condición puede generar inflamación pélvica, afectar la calidad de los óvulos, alterar la función de las trompas de Falopio o dificultar la implantación del embrión. Sin embargo, esto no significa que no puedan ser madres; al contrario, con un diagnóstico oportuno, acompañamiento médico especializado y un manejo adecuado, existen diferentes alternativas para mejorar las probabilidades de lograr un embarazo”, señala la especialista.

La importancia de reconocer señales tempranas
Uno de los mayores retos de esta enfermedad es el tiempo que puede tomar su diagnóstico. En muchos casos, los síntomas se normalizan o se confunden con molestias menstruales habituales, lo que provoca que algunas mujeres pasen años consultando sin obtener respuestas claras.
Escuchar al cuerpo y prestar atención a las señales es fundamental. Los especialistas recomiendan buscar orientación médica si se presentan dolores menstruales incapacitantes, dolor pélvico persistente o menstruaciones excesivamente abundantes.
Para quienes desean concebir, la evaluación médica también resulta clave. Se recomienda acudir a un especialista cuando no se ha logrado un embarazo después de 12 meses de intentarlo o después de seis meses en mujeres mayores de 35 años. Si existe un diagnóstico previo de endometriosis, la consulta puede realizarse antes para evaluar alternativas de tratamiento.
Según explica la doctora Recinos, existen diversas opciones médicas que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de las pacientes y aumentar las probabilidades de embarazo, entre ellas el manejo hormonal, la inseminación intrauterina, la fertilización in vitro y la preservación de fertilidad.
La alimentación como aliada del bienestar
Además del tratamiento médico, algunos cambios en el estilo de vida pueden contribuir a reducir los síntomas asociados con la enfermedad. La licenciada Lilian Figueroa, nutricionista especializada en salud hormonal en CER, señala que la alimentación puede convertirse en un apoyo importante dentro del manejo integral de la endometriosis.
“Si bien la endometriosis no tiene cura, muchas mujeres pueden reducir sus síntomas con un tratamiento adecuado, mantener una vida activa y continuar con sus actividades cotidianas. En este proceso, la alimentación juega un papel importante, ya que puede contribuir de forma natural a disminuir los problemas digestivos y la inflamación, síntomas frecuentes de la enfermedad, además de favorecer el fortalecimiento del organismo”, explica.
Entre los alimentos recomendados se encuentran aquellos ricos en omega 3, como el salmón, las sardinas, la chía o la linaza; antioxidantes presentes en frutos rojos, espinaca o zanahoria; alimentos con alto contenido de fibra como frijoles, garbanzos, lentejas o avena; grasas saludables como el aguacate y el aceite de oliva; así como especias antiinflamatorias como la cúrcuma y el jengibre.
Por otro lado, se aconseja moderar el consumo de grasas trans, azúcares refinados, alimentos ultraprocesados, carnes rojas, embutidos y el exceso de café o alcohol.
Hablar sobre la endometriosis, informarse y compartir conocimiento permite romper el silencio que muchas veces rodea a esta enfermedad. La detección temprana y el acompañamiento médico adecuado pueden marcar una diferencia significativa en la vida de millones de mujeres que conviven con esta condición.

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