Estudio presentado por TransUnion revela que hogares guatemaltecos cierran 2025 con mayor estabilidad financiera, pese a la presión inflacionaria
Estudio presentado por TransUnion revela que, aunque la inflación y el desempleo continúan entre las principales preocupaciones económicas, más guatemaltecos reportan mejoras en sus finanzas familiares y adoptan medidas para fortalecer su estabilidad y protegerse frente al fraude.
Las finanzas de los hogares guatemaltecos cerraron el cuarto trimestre de 2025 con señales de mejora, en medio de un entorno económico que todavía exige cautela. Un 34% de los consumidores consideró que su situación financiera mejoró en comparación con el año anterior, lo que representa un incremento de cuatro puntos porcentuales. Además, el 76% manifestó expectativas de que los ingresos de su hogar aumenten durante los próximos 12 meses.
Estos resultados forman parte del Estudio Consumer Pulse T4 2025 de TransUnion, que analiza la evolución de las finanzas personales y las perspectivas económicas de los consumidores en el país. Si bien el optimismo general se mantiene elevado en 75%, esta cifra refleja una leve disminución frente al año previo, en un contexto donde la inflación y el empleo continúan marcando la conversación financiera en los hogares.
Inflación y empleo, las principales inquietudes
La inflación se ubicó entre las tres mayores preocupaciones financieras del hogar para el 64% de los guatemaltecos, tres puntos porcentuales más que el año anterior. El empleo, por su parte, fue señalado por el 59% como una de sus principales inquietudes, dos puntos porcentuales más que en el T4 2024.
Este escenario ha impactado directamente en los hábitos financieros. Durante los últimos tres meses, el 57% de los consumidores reportó haber reducido su gasto discrecional, un aumento de seis puntos porcentuales frente al año anterior. Asimismo, el 33% indicó haber acelerado el pago de deudas, nueve puntos más que en el mismo período de 2024, mientras que el 24% priorizó el ahorro para emergencias.
A pesar de estas presiones, disminuyó ligeramente la proporción de quienes anticipan dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras. El 40% considera que podría no pagar al menos uno de sus compromisos actuales en su totalidad, frente al 42% registrado un año atrás. Entre quienes prevén faltantes, las principales estrategias incluyen tomar trabajos temporales o por encargo (40%), utilizar ahorros (31%) y refinanciar o renegociar condiciones crediticias (16%).
Juan Badel, director de TransUnion Guatemala, señaló que la economía nacional muestra resiliencia, aunque los consumidores continúan sintiendo el impacto del aumento de precios y la incertidumbre laboral. Destacó que la reducción del gasto discrecional y el pago anticipado de deudas evidencian una actitud proactiva para enfrentar un entorno económico estable pero cauteloso.

Acceso al crédito como herramienta de preparación
El acceso al crédito se consolida como un respaldo clave para la planificación financiera. El 65% de los encuestados considera que contar con crédito es muy o moderadamente importante, y quienes afirman tener acceso suficiente aumentaron ocho puntos porcentuales hasta alcanzar el 39%. Además, la confianza en la aprobación de nuevas solicitudes creció tres puntos porcentuales, situándose en 47%.
Las principales razones para solicitar nuevo crédito incluyen planificar compras de alto valor (38%), prepararse ante costos inesperados (37%) y consolidar deudas existentes (24%). Entre quienes optaron por refinanciar, el 48% buscó extender el plazo para reducir cuotas, el 36% disminuir tasas de interés y el 33% evitar incumplimientos.
Estos datos reflejan un consumidor más estratégico, que utiliza el crédito no solo para consumo inmediato, sino como instrumento de organización financiera.
Fraude y ciberseguridad: una preocupación creciente
En paralelo, el riesgo de fraude continúa siendo un desafío. El 65% de los guatemaltecos indicó no estar al tanto de esquemas de fraude, lo que revela una posible brecha en la comprensión de estas amenazas. No obstante, el 27% reportó haber sido objeto de intentos de fraude sin convertirse en víctima, dos puntos porcentuales más que el año anterior.
Las alertas por filtraciones de datos aumentaron seis puntos porcentuales, con un 20% de consumidores notificados sobre la posible exposición de su información personal. Estas alertas motivaron acciones concretas: el 23% contactó a servicio al cliente y el 27% canceló métodos de pago comprometidos.
Fuera de eventos específicos, también creció la adopción de medidas preventivas. La revisión del reporte de crédito subió a 21%, mientras que el uso de autenticación multifactor alcanzó el 23%. La proporción de personas que no tomó ninguna acción disminuyó nueve puntos porcentuales hasta el 20%.
Entre quienes no adoptaron medidas, las razones principales fueron no saber qué pasos seguir (32%) y sentirse abrumados por la información disponible (14%), lo que evidencia la necesidad de fortalecer la educación financiera y digital.
En conjunto, el T4 2025 retrata a un consumidor guatemalteco más prudente, estratégico y consciente de los riesgos. Aunque la inflación y el empleo siguen siendo nubarrones persistentes, los hogares muestran capacidad de adaptación y una creciente cultura de prevención y planificación financiera.