Más de 2 mil corazones vibraron junto al Trofeo Original de la Copa Mundial de la FIFA™ en Guatemala
Durante varias horas, familias completas, jóvenes y niños recorrieron las estaciones interactivas del Tour del Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA™ hasta llegar al momento más esperado: la fotografía junto al trofeo original de oro macizo.
El brillo del oro más codiciado del planeta no solo iluminó el recinto, también encendió la memoria colectiva de un país que respira fútbol. Más de 2 mil aficionados guatemaltecos vivieron una jornada que quedará tatuada en la historia deportiva nacional con la llegada del Tour del Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA™, presentado por Coca-Cola y su socio embotellador Coca-Cola FEMSA, el pasado 13 de febrero en el Parque de la Industria, en Ciudad de Guatemala.
Desde tempranas horas, familias enteras, jóvenes con camisetas de sus selecciones favoritas y niños con balones bajo el brazo formaron una marea roja y blanca que avanzaba con ilusión. No era un trofeo cualquiera. Era el Trofeo Original de la Copa Mundial de la FIFA, la pieza de oro macizo con la que sueñan millones de aficionados y 48 selecciones alrededor del mundo.
El recorrido hacia el encuentro con el trofeo fue una experiencia en sí misma. Los asistentes atravesaron áreas inmersivas dedicadas a la Copa Mundial de la FIFA 2026™, espacios interactivos, zonas gastronómicas y escenarios diseñados para capturar la emoción de un evento que trasciende generaciones. Cada paso acercaba a los visitantes al momento cumbre: la fotografía frente al símbolo máximo del fútbol mundial.
El trofeo, fabricado en oro macizo y con un peso de 6.175 kilogramos, impone respeto. Su diseño vigente desde 1974 representa dos figuras humanas sosteniendo el globo terráqueo en alto, como si levantaran los sueños de todo el planeta. Solo en dos ocasiones abandona el Museo de la FIFA, en Suiza: durante la Copa del Mundo y en el Tour oficial. Ese detalle convirtió la visita en una oportunidad irrepetible.

La jornada también tuvo un invitado que despertó aplausos y nostalgia: David Trezeguet. Campeón del mundo en 1998 con Francia y autor del inolvidable “Gol de Oro” en la Eurocopa 2000, el exdelantero caminó entre los aficionados con cercanía y carisma. Nacido en Francia y criado en Argentina, su identidad dual resonó con una región apasionada por el balón.
Trezeguet dejó cifras que hablan por sí solas: 34 goles con la selección francesa y 273 anotaciones oficiales en su carrera profesional. Durante diez temporadas con la Juventus marcó 171 goles, convirtiéndose en el cuarto máximo goleador histórico del club y máximo artillero de la Serie A en la temporada 2001-02. En Guatemala, más allá de los números, compartió sonrisas, fotografías y palabras que recordaron que el fútbol también se construye con emociones.

Claudia Navarro, presidente de Marketing para Coca-Cola Latinoamérica, expresó que ver a miles de aficionados reunidos frente al trofeo reafirma la fuerza del deporte como lenguaje universal. Señaló que la alegría y la pasión que despierta el trofeo reflejan la misión de la marca de refrescar al mundo y marcar una diferencia positiva en cada comunidad que visita.
El actual Tour es el sexto en la historia y comenzó el 3 de enero en Riad, Arabia Saudita. Antes de llegar a Guatemala, recorrió 20 países. En total, visitará 30 Asociaciones Miembro de la FIFA, incluyendo ocho en Latinoamérica, sumando 75 paradas y más de 150 días de trayecto. Cada escala es una celebración anticipada de lo que será la Copa Mundial más grande de todos los tiempos.

La Copa Mundial de la FIFA 26 contará con tres países anfitriones: Canadá, México y Estados Unidos. Será una edición histórica, con más equipos, más partidos y una dimensión inédita. La cuenta regresiva ya late con fuerza y el trofeo actúa como un heraldo dorado que anuncia la fiesta.
Más allá del espectáculo, el evento en Guatemala también incorporó un mensaje de sostenibilidad. A través de la plataforma Recíclalos, impulsada junto a socios locales, se promovió la recolección y reciclaje de envases, principalmente botellas PET, generadas durante la actividad. La iniciativa busca evitar que estos residuos lleguen a ríos o vertederos, fomentando una cultura de economía circular y consumo responsable.

El Tour del Trofeo no solo muestra una pieza de oro. Exhibe historias, despierta promesas y activa la memoria emocional de quienes crecieron soñando con un gol decisivo. En el Parque de la Industria, más de 2 mil voces confirmaron que en Guatemala el fútbol no se observa desde la grada, se vive con el pulso acelerado.
La parada en el país fue una sinfonía de aplausos, cámaras y abrazos. Un recordatorio de que el balón, cuando rueda, tiene la capacidad de unir generaciones enteras bajo una misma bandera invisible: la pasión. Y mientras el trofeo continúa su travesía global, deja atrás algo más valioso que el oro: la certeza de que la emoción ya comenzó.
