Samuel Cu, padre del taxista, informó a las autoridades que su hijo tenía otro trabajo por la mañana, pero que en las noches era taxista para obtener mejores ingresos económicos para su familia.
Emilia Caal, esposa de la víctima, comentó que desconocía los motivos del crimen y dijo que su esposo deja una niña de 3 años en la orfandad.