Baja Verapaz

Desnutrición se mantiene

Las autoridades de Salud indican que han avanzado en la lucha contra la desnutrición en Baja Verapaz, pero las estadísticas indican que este mal se mantiene latente, ya que el número de casos en los últimos años no tiene grandes diferencias.

Trillizos fueron recuperados de desnutrición severa  en el hospital y hogar materno de Salamá.

Trillizos fueron recuperados de desnutrición severa en el hospital y hogar materno de Salamá.

Según personal del Área de Salud de este departamento, se redujo el número de casos durante el 2013, en comparación con los del 2012; sin embargo, en el Hospital Nacional de Salamá se informó que se atendieron más casos que el año pasado.

Cinco la diferencia

Ana Monterroso, nutricionista del Área de Salud, indicó que durante el 2013 atendieron a 376 menores con desnutrición aguda y severa, mientras que en el 2012 registraron 381.

Detalló que se atendieron con desnutrición aguda moderada a 279, y con aguda severa, a 97. Comentó que de estos, 285 pacientes están recuperados, y 141 continúan en tratamiento.

Monterroso refirió que en el 2011 se reportaron 516 niños afectados, y en el 2010, 675.

Sin embargo, la diferencia entre el 2012 y el 2013 es de solo cinco casos, lo que no refleja mucho avance durante este gobierno.

Sube número

En el Hospital Nacional de Salamá, los casos de desnutrición infantil aumentaron en el 2013, ya que superaron a los del año anterior, con 92 menores de 5 años de edad afectados, reportó Paola Arévalo, epidemióloga de ese nosocomio.

Agregó que también se atendieron a mayores de 5 años, con algún tipo de desnutrición: nueve casos y ocho reingresos durante el 2013.

Arévalo resumió que en el 2013 trataron a 109 niños, y en el 2012, solo 31.

El municipio más afectado es Purulhá, seguido de Salamá y Cubulco.

En cuanto a mortandad, el número no varió, ya que se reportaron 12 fallecimientos de niños menores de 5 años el año pasado, y 12 en el 2012, a causa de desnutrición.

Falta unificar esfuerzos

Odilia Pablo, delegada de la organización Sociedad Civil, señaló que la poca variante en atención de los casos de desnutrición en los centros de asistencia pública se debe a las pocas acciones de los órganos del Estado que tienen a su cargo el programa Hambre Cero, pues evidencia que falta buena comunicación y voluntad del personal que dirige el plan gubernamental.

Pablo considera que una buena medida para contrarrestar este flagelo es la de unir esfuerzos hacia un mismo objetivo.

En este sentido, explicó que muchos programas de apoyo no llegan a donde la población más lo necesita. “Se ve que hay esfuerzos, principalmente del Área de Salud; sin embargo, hay otras instancias que dejan mucho que desear”, afirmó.

De acuerdo con Pablo, pese a que el Gobierno anuncia que Baja Verapaz es un departamento priorizado en sus políticas, la pobreza en este lugar continúa y la desnutrición no cede.

La lideresa expuso que hay casos en que los responsables directos de la desnutrición son los padres de familia, quienes se oponen a que personal de Salud trabaje programas contra la desnutrición, lo cual pudieron constatar durante un plan de rescate que llevó a cabo el Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva (Osar); sin embargo, en el mismo programa constataron que muchas familias no son atendidas por los programas sociales del Gobierno. “Esperamos que la situación mejore durante los dos años que le queda a las actuales autoridades gubernamentales”, expresó Pablo.

Números

Expárroco de Purulhá  rechaza informe oficial  

José Can, sacerdote  recientemente  removido de la parroquia de Purulhá  y quien  denunciaba  subregistros de desnutrición en ese departamento, expuso que es lamentable que en el segundo informe de gobierno, el presidente Otto Pérez Molina, en Escuintla, solo mencionó  un caso de muerte infantil  de Baja Verapaz.   “Dijo  uno, pero solo en Purulhá hubo cinco”, afirmó

“Al parecer, el presidente quiere esconder la realidad y aparentar algo que no es cierto, o sus asesores no lo tienen bien informado o le esconden la verdad”, agregó.

“También puede ser que trate de coartar el trabajo de quienes en realidad buscan solucionar ese problema. Yo he sido una de las víctimas, pues considero que por intervención política me enviaron a Alta Verapaz, pero en poco tiempo he conocido más de 300 casos de desnutrición severa, que no aparecen en los cuadros oficiales”, expresó Can.

“El trabajo para contrarrestar la desnutrición requiere de voluntad política”, manifestó.

5 casos menos que en el 2012 reportó el Área de Salud durante el 2013.

92 niños desnutridos más que en el 2012 atendió el Hospital Nacional el año pasado.

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