La Unidad contra trata de personas de la División Especializada en Investigación Criminal de la Policía Nacional Civil y fiscales del Ministerio Público informaron que los allanamientos eran para detectar menores de edad que ejercían la prostitución en los bares. Agregaron que en el bar Mi Casita, propiedad de Salazar Jiménez, se localizó una pistola calibre .40 sin la documentación respectiva, dinero y varios celulares.
Las centroamericanas fueron remitidas a Migración y las dos detenidas a un juzgado.