Las víctimas son hondureñas, y según la Policía los mataron en Honduras y luego los criminales lanzaron los cuerpos al territorio guatemalteco, por lo que fueron trasladados a la morgue de Chiquimula.
Evangelina Marquez Lemus, oriunda de Ocotepeque, Honduras, dijo que fue informada sobre que su hijo había sido localizado muerto en Guatemala, por eso se presentó a la morgue chiquimulteca.
La progenitora acusó a la Policía hondureña de haber asesinado a su hijo, ya que tiene conocimiento que esa es la forma en que operan ellos. “Mi hijo solo tenía 16 años, y se llama Oscar Javier Flores Marquez”, afirmó Marquez Lemus.
Agregó que el otro menor es Javier Rolando Valdez, de 16, originario del mismo lugar.