Estas muertes se suman a las de Santos Obispo Patzán Tello, de 64, y de Francisco López Tello, de 59, acaecidas hace dos semanas.
Gregorio Velásquez, epidemiólogo de la jefatura del Área de Salud de Santa Cruz del Quiché, que tiene bajo su administración el distrito de salud de Uspantán, informó que preliminarmente se creyó que los decesos fueron por por diarreas y vómitos causados por E coli debido a que fue encontrada en el agua empleada para el consumo y preparación de alimentos que la familia obtenía de un pozo.
“Sin embargo, lo fulminante de los síntomas y la no respuesta a antibióticos nos hace pensar que es otra la causa de las cuatro muertes. Ahora realizaremos análisis al pozo de donde se agenciaban del agua para su consumo, al tinaco que recolecta agua pluvial y a un basurero que se ubica en las inmediaciones de la vivienda de los afectados”, explicó Velásquez.
A un inicio la población de Chiyutales I indicaba que el problema de salud en la familia afectada se debió a que ingirieron una gallina que había muerto por el ataque de un animal salvaje. Este extremo fue descartado por autoridades salubristas.