Añadió que la PDH les ha dado la espalda porque varios dirigentes acudieron a a la auxiliatura de esa entidad en Puerto Barrios para denunciar los abusos y les respondieron que no son ellos los encargados de investigar estos casos, porque cada instancia tiene sus propias unidades disciplinarias, las cuales se encargan de investigar las denuncias.
“No defendemos a nadie; el que tiene cuentas pendientes con la ley que responda por ello, lo que queremos es que se respeten los derechos de los inocentes porque esta gente nos trata peor que a criminales, interrogan y maltratan a todos, entran a nuestras casas a cualquier hora, fuerzan las cerraduras, se comen todo lo que encuentran y nos amenazan”, agregó Cruz.
Ingrid Arriaga, de la aldea Lanquín II, Morales, expresó que están peor que en la época del conflicto armado interno, porque en esa época la guerrilla estaba en las montañas, pero que ahora deben de cuidarse de las autoridades y hay temor hasta de ir a la farmacia, porque no les basta con identificar a la gente.