Según las investigaciones del Ministerio Público en la escena del crimen se encontró huellas digitales u otras evidencias que vinculan al capturado con el doble crimen ocurrido en el barrio La Carabina.
Un día después del crimen, el adolescente había sido capturado; sin embargo, solo fue interrogado y puesto en libertad.
El crimen contra la menor y su abuela generó el repudio de amigos y vecinos de la familia.
El sacerdote Raúl Ruano, hijo y tío de las victimas, manifestó: “las autoridades nos hacen más daño al implicar a mi sobrino, él es un muchacho sano”.
Ruano añadió: “este joven llegó a ayudar a mi papá, para darle los primeros auxilios a su abuela, y en ningún momento fue el quien cometió el crimen. Las autoridades hacen una pésima investigación, ya que los culpables andan libres y capturan a gente inocente”, dijo.