El alcalde Lisandro Salazar convocó a los 150 empleados municipales para una reunión de emergencia en el salón municipal donde les explicó las acciones que implementan para resolver el retraso en el pago.
En la reunión estuvo presente el alcalde electo Enrique Castillo (hermano de Manuel Castillo) quien durante la actual administración municipal ocupó el cargo de asesor administrativo.
“Agradezco la colaboración que muchos de ustedes han tenido para afrontar esta crisis, nos hemos atrasado en algunos pagos por los recortes presupuestarios que hizo el Gobierno a los fondos que recibimos cada bimestre, espero que el viernes cuando nos depositen el aporte constitucional podamos empezar a pagar uno o dos meses a cada empleado”, comentó Castillo.
Dijo que esperan que para el próximo viernes puedan reunir Q300 mil para distribuirlos entre los empleados y jubilados.
La deuda varía pues los a los fontaneros y barrenderos se les debe hasta cinco meses, a los jubilados cuatro meses y a los administrativos tres meses, comentó uno de los afectados, que no se identificó.