COATEPEQUE – Los empresarios indicaron que recientemente presuntos pandilleros intentaron matar a un piloto pero el arma no les funcionó, y a pesar de que en la unidad viajaban dos agentes de la PNC, no hicieron nada por atrapar a los individuos, que se conducían en una motocicleta.
Los afectados, que no quisieron dar su nombre, señalaron que a diario reciben llamadas telefónicas en las que les exigen dinero a cambio de no matar a los pilotos. Añadieron que pagan Q150 semanales por unidad y que ahora les exigen más.
“A diario vivimos con el temor de ser víctimas de un ataque armado. Sabemos que si no trabajamos afectamos a la población, pero no podemos exponer nuestras vidas y la de los usuarios”, expuso un transportista.
El alcalde de Coatepeque, Emilio Maldonado, dijo que un grupo de agentes de la PNC llegó al lugar para investigar extorsiones, y explicar a los transportistas qué hacer en caso de una extorsión.
“Agradecemos el apoyo del Ministerio de Gobernación para buscar solución a este problema, que no solo se vive en nuestro municipio, sino a escala nacional”, indicó el jefe edil.
Además, los transportistas informaron que han solicitado que se les autorice un aumento al precio del pasaje, no por el cobro de extorsiones, sino porque el costo de repuestos, combustible, neumáticos y mantenimiento de las unidades es más elevado cada día, aunque indicaron que aún están en pláticas con la comuna.
Al respecto, el líder comunitario Jorge Alonso, del caserío El Refugio, criticó que los empresarios no quieren perder, y con el aumento del pasaje pretenden compensar el pago de las extorsiones, pero los únicos perjudicados son los pobladores.