Investigadores del ente señalaron que el movil pudo ser pasional y que se presume que fue tirado en el lugar.
Familiares de la víctima relataron que el fallecido salió de su casa el sábado último en horas de la noche, para visitar a una amiga, pero no retornó.
Vecinos del lugar aducen que el cadáver fue tirado en horas de la madrugada del este domingo, porque nadie escuchó detonación de arma de fuego.
Violencia imperante
Las muertes violentas que se registraron en Retalhuleu ha causado alarma en diferentes sectores de la población, debido a que los crímenes se han cometidos en plena luz del día y en calles donde hay afluencia de personas.
El hallazgo de este domingo eleva a 36 la cantidad de personas que han muerto en situaciones de violencia este año, según registros de la PNC.
La entidad señala que en la mayoría de los casos han sido ataques directos, de los cuales según información de testigos, los victimarios operan en pareja y utilizan motocicletas para escapar.
Según datos de la PNC, de enero a marzo del 2015 se registraron 22 muertes violentas en Retalhuleu, mientras que el primer trimestre de este año cerró con 32.
Marzo de este año fue el mes más violento, pues murieron 16 personas por heridas de bala.
Piden denunciar
Byron Loayes, de la Comisaria 34, indicó que hacen lo posible para disminuir los hechos violentos en el departamento, con operativos en lugares estratégicos, los cuales han dado algunos resultados, pues se ha capturado a personas que portan armas de fuego sin licencia.
“Gracias a denuncias de los vecinos se ha logrado la captura de hombres y mujeres que se dedican a asaltar y extorsionar, pero hace falta concienciar más a los vecinos para fomentar la cultura de denuncia”, resaltó Loayes.
El gobernador de Retalhuleu, Jorge Mejía, indicó que la PNC y las fuerzas militares implementarán, en los próximos días, estrategias para brindar más seguridad a la población.
Viven con temor
Carlos del Valle, vecino, indicó que ahora sale a la calle y no puede dejar de pensar que puede ser alcanzado por una bala perdida o ser testigo de un crimen, ya que los ataques armados los cometen en zonas céntricas.
“La PNC hace lo que puede y sabemos de las carencias que afrontan. No cuentan con combustible y falta personal para resguardar la seguridad de los retaltecos”, opina Del Valle.
Édgar Barrios, otro poblador, lamenta la zozobra que se vive en el lugar.
“Solo nos queda confiar en que Dios nos guarde de tanta violencia. Estamos vulnerables ante grupos delictivos que hacen lo que quieren”, exclamó.