Mónica Orozco, directora del Proyecto Unidos por el Lago Atitlán, manifestó que el monitoreo ha permitido entender la dinámica del manto de agua y conocer las causas del florecimiento de las cianobacterias.
Explicó que ahora se sabe que la cantidad de oxígeno en el lago se reduce por la contaminación, y si no se toman acciones el manto puede tener consecuencias negativas. Refirió que el estado del lago es crítico pero rescatable.
El laboratorio que se implementó está equipado para realizar monitoreo y análisis químicos y biológicos del lago. Además, personal capacitado evalúa y observa los cambios para comparar la época lluviosa y la seca, así como el impacto de las intervenciones que puedan darse.