Tras dos primeros períodos marcados por la igualdad y en los que ninguno de los dos equipos fue capaz de perforar la meta contraria, Meghan Duggan abrió el marcador en el minuto 32, y Alex Carpenter colocó el 2-0 a favor de las estadounidenses, con sólo cuatro minutos para acabar.
Un tanto de las canadienses a tres minutos y medio del final , abrió las esperanzas de las campeonas, que lograron la igualada a 55 segundos del cierre con un gol de Marie-Philip Poulin, forzando así la prórroga.
Fue la propia Polin que liquidó el partido en el noveno minuto del tiempo añadido, manteniendo así la hegemonía olímpica canadiense.