Deporte Nacional
El nuevo desafío de Jaime Viñals: rumbo al volcán Llullaillaco por su sexta gran cumbre
Con más de 35 años de trayectoria, Jaime Viñals vuelve a desafiar una montaña que exige resistencia y experiencia para alcanzar los 6,739 metros sobre el nivel del mar.
El montañista guatemalteco Jaime Viñals está listo para conquistar el volcán Llullaillaco. (Foto Prensa Libre: Jaime Viñals Oficial).
El próximo lunes 31 de agosto de 2026, el montañista guatemalteco Jaime Viñals dejará Guatemala para viajar rumbo a Argentina. Atrás quedarán meses de preparación física, planificación y trabajo. Por delante lo espera un escenario donde no existen garantías: el desierto de Atacama, la altura, el frío, los fuertes vientos y la incertidumbre de una montaña que siempre tiene la última palabra.
Su próximo objetivo tiene nombre y altura: volcán Llullaillaco, una imponente cumbre de 6,739 metros sobre el nivel del mar, ubicada en la frontera entre Argentina y Chile, en una de las zonas más remotas y extremas de la Cordillera de los Andes.
Pero para Viñals esta montaña el siguiente capítulo de un desafío internacional que exige experiencia, disciplina y una enorme capacidad de resistencia: escalar los 10 volcanes más altos del mundo. Si logra alcanzar la cima del Llullaillaco, esta se convertirá en su sexta cumbre conquistada dentro de ese extraordinario proyecto.
Más de 35 años desafiando las montañas
La historia de Jaime Viñals está construida sobre retos que alguna vez parecieron imposibles. En 2001, hizo historia al convertirse en el primer centroamericano en alcanzar la cima del Monte Everest, a 8,848 metros sobre el nivel del mar. Aquel ascenso llevó la bandera de Guatemala y de Centroamérica hasta el punto más alto de la tierra.
Su camino no terminó allí. Durante 28 años de desafíos y tres vueltas al mundo, completó la Trilogía Mundial 7+7+7, integrada por las Siete Cumbres más altas de cada continente, las Siete Cumbres de las siete islas más grandes del planeta y los Siete Volcanes más altos de cada continente.
La aventura llegó a su culminación en enero de 2023, cuando conquistó el Monte Sidley, en la Antártida, cerrando uno de los proyectos más ambiciosos de su carrera.
En abril de 2025 volvió a dejar su huella al establecer un GUINNESS WORLD RECORD, luego de alcanzar los 14 volcanes de Guatemala superiores a 3,000 metros en apenas 14 días.
El Llullaillaco exige darlo todo
La nueva expedición tendrá una duración aproximada de un mes. Viñals deberá recorrer cientos de kilómetros por algunas de las regiones más aisladas del desierto de Atacama, utilizando vehículos 4x4 para llegar a zonas de gran altitud antes de iniciar las etapas de aproximación, aclimatación y ascenso.
Allí comenzará otra batalla: adaptarse a la falta de oxígeno, soportar el frío extremo, enfrentar los fuertes vientos y mantener la fortaleza física y mental en medio del aislamiento.
“Cada montaña representa una meta. Para alcanzarla hay que prepararse, creer, trabajar en equipo, adaptarse y continuar avanzando cuando todo parece decirnos que sería más fácil detenernos. Llullaillaco representa precisamente eso: no renunciar a nuestros sueños y seguir adelante hasta donde nuestras fuerzas y la montaña nos permitan llegar”.
Cada jornada será una prueba. Cada metro ganado será un paso hacia una meta que representa mucho más que una cifra.
A sus más de 35 años de trayectoria, Viñals vuelve a demostrar que la experiencia no elimina los desafíos; simplemente enseña a enfrentarlos.
Ahora, el desafío vuelve a estar frente a él.
“Dentro de un proyecto que tengo desde hace diez años de escalar los volcanes más altos del mundo, de los cuales ya he escaldo cinco y espero que esta sea la sexta cumbre. Salgo el 31 de agosto y el cuatro de septiembre me reúno con otros dos montañistas en la cuidad de Catamarca y luego salimos en vehículos viajando un poco de 1 mil kilómetros hasta el desierto de Atacama, nos introducimos al desierto llegamos a la base del volcán y ahí empieza la escalada. Nos va a llevar entre tres y cuatro semanas el ascenso”, declaró Viñals.
El Llullaillaco espera. La sexta cumbre está en el horizonte. Y una vez más, la bandera de Guatemala y la representación de Centroamérica buscarán llegar a lo más alto.
Porque en la montaña no existen garantías. Solo existe la decisión de intentarlo, el coraje para avanzar y la determinación de darlo todo. Y Viñals ya conoce el primer paso: atreverse a subir.

