Leo Messi cumple 34 años con la ilusión de alzar la Copa América y en Barcelona esperan por su firma

Los compañeros del capitán de la Albiceleste, Lionel Messi, le celebraron sus 34 años en la concentración de la Copa América. La Pulga está de nuevo al frente de la misión de ganar una competición que se les escabulle hace 28 años y en otro intento por saldar una cuenta personal pendiente.

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Lionel Messi de Argentina aspira a ganar la Copa América 2021 en Brasil. Foto Prensa Libre: EFE.
Lionel Messi de Argentina aspira a ganar la Copa América 2021 en Brasil. Foto Prensa Libre: EFE.

Lionel Messi cumple este jueves 24 de junio 34 años y todo el mundo le ha enviado mensajes de felicitación. Argentina sueña con que finalmente levante un trofeo importante con la Albiceleste. La Copa América es lo inmediato, y durante 28 años se les ha escapado. Sería la hora para curar un dolor en el alma por las dos últimas ediciones.

 

Mientras que en el FC Barcelona, están a la espera de que La Pulga estampe su firma en un nuevo contrato que no solo ilusiona al presidente Joan Laporta sino a la afición catalana.

Dueño de una colección fabulosa de trofeos y récords, lleva una espina clavada: nunca pudo ganar un campeonato de mayores con los colores nacionales. Ni una Copa del Mundo ni la de América. Y las opciones se le achican: este jueves 24 de junio apaga 34 velitas en medio de la Copa América, con Argentina ya clasificada para los cuartos de final.

Sus compañeros le celebraron en la concentración. En el vídeo abajo se muestra cómo.

El más reciente récord lo logró el domingo 20 de junio en el triunfo ante Paraguay (1-0) al igualar a su amigo Javier Mascherano como el jugador que más veces vistió la casaca albiceleste, en 147 partidos.

Nacido y criado en la futbolera Rosario, ganó un Mundial Sub-20 (Holanda-2005) y medalla de oro en Juegos Olímpicos (Pekín-2008). Ningún premio con la mayor.

“Que todos juntos podamos seguir construyendo nuestro país, y a nivel de selección igual”, manifestó.

Una reciente imagen suya resumió su pasión. Tras su exquisito gol de tiro libre a Chile (1-1), en el debut de la Copa América, ‘la Pulga’ dejó de lado su habitual festejo mirando al cielo y pegó un salto al puro estilo del fallecido Diego Maradona. Los argentinos sabían a quién estaba homenajeando.

Días antes, en un partido por el premundial contra el mismo rival e idéntico resultado, Messi tampoco apeló a su tributo habitual pero gritaba su gol de penal y se golpeaba el pecho.

“Queríamos regalarle la victoria y representar a la Selección como siempre lo hizo él (Maradona), dejando todo”, explicó.

ADN argentino, desarrollo catalán

 

Con la camiseta de FC Barcelona ganó copas y campeonatos de todos los tamaños y colores. El club blaugrana lo cobijó desde los 13 años. Le pagó el tratamiento hormonal para crecer que le quitaba el sueño a su familia. Seis veces ganador del Balón de Oro, es leyenda del club.

Pero su ADN futbolero es ‘argento’ (jerga) de la cabeza a los pies.

Igual que Maradona mantiene un romance con la pelota. La maneja como si fuera parte de su cuerpo.

Ya no es una máquina de eludir defensores como postes. Pero enfila directo al arco y desbarata defensas como si fueran de papel. Su explosivo juego a toda velocidad se amolda como un guante al fútbol contemporáneo.

¿Tan fuerte es su influencia también en la Albiceleste?. Lo describió el entrenador, Lionel Scaloni: “Los partidos de Leo son con dos o tres rivales siguiéndolo”.

Otras veces aplican una cerebral táctica. Le obstruyen “las líneas de pase”, ilustró el DT.

De vez en cuando tratan de sacarlo de las casillas. Lo hizo el chileno Gary Medel en la Copa América Brasil-2019. Los expulsaron a los dos y La Roja ganó con el sacrificio. Lo que perdió fue aquel partido por el bronce (2-1).

 

Líder maduro

 

Con los años, ya a sus 34 que los cumple el jueves, creció en personalidad. Maduró y pasó a ser el líder.

Ha protestado en público contra la Conmebol. Emuló a Maradona con dardos lanzados contra los dirigentes.

Dejó atrás la etapa del Messi mudo. Antes parecía un Peter Parker tímido y distraído que se convertía de pronto en Hombre Araña. Un superhéroe misterioso.

Asumió que debía ordenar a sus compañeros. Solo que nunca se lo escucha gritar o hacer gestos ampulosos.

“Estamos en crecimiento. Pusimos chicos nuevos. De a poquito nos tenemos que ir haciendo fuertes”, afirmó.

A la historia pasó aquella noche funesta de la final de la Copa Centenario-2016 ante Chile en Estados Unidos. La tiró afuera en el desempate a penales. Argentina perdió. Lloró y se arrojó al suelo, como si quisiera que la tierra se lo tragase.

Al salir del campo de juego, sentenció, desolado: “Se terminó la selección para mí. Es la cuarta final que pierdo, la tercera seguida (…) Me duele no ser campeón con Argentina”.

Había perdido las finales de Copa América de Venezuela-2007 contra Brasil y Chile-2015 y EEUU-2016 frente a La Roja, así como el partido decisivo del Mundial Brasil-204 ante Alemania (1-0).

 

El timonel

 

Sin Messi, Argentina es uno más del montón. Con Messi tampoco es una maravilla, pero cambia casi todo. Cuando la Albiceleste ganó los mundiales de Argentina-1978 y México-1986 no sólo tenía cracks internacionales. Mostraba un funcionamiento aceitado, estilo y personalidad.

Ahora hay un solo gran jugador: Messi. No se le pueden pedir peras al olmo.

El regalo que espera Messi en su aniversario es celebrar el 10 de julio la Copa América en el Maracaná, la emblemática casa del archirrival Brasil.