Opinión

250 mil nuevos empleos en EE. UU.

Álvaro Raúl Sarmiento

Álvaro Raúl Sarmiento

En el momento de terminar este artículo, la tendencia de resultados de las elecciones de medio término en los Estados Unidos, indican que el Senado se queda en manos del partido Republicano, lo que implica que, a pesar de los pesares, el electorado no castigó severamente al presidente Trump.

Resulta que recientes reportes oficiales, señalan que en el mes de octubre se crearon ¡250 mil nuevos empleos! en los Estados Unidos de América.  Por otro lado, no solamente es el 97 mes consecutivo de crecimiento de empleo, también el nivel general de los salarios ha aumentado en un 3%.

Los aguerridos caminantes de la caravana detrás del “sueño americano” no han leído estos reportes, pero seguramente se enteraron de que el salario por hora en lugares como Texas está en US$16 por hora y que la industria petrolera en ese Estado está pagando mucho más que esa cifra y que está demandando cada vez más personas, incluso con poco conocimiento, para llenar plazas vacantes que nadie quiere tomar.

Si bien es cierto, es un reto dar explicaciones sencillas al crecimiento sostenido de los EE. UU., algunas acciones de la presidencia Trump han sido tomadas en el momento y en la dirección correcta, acelerando el proceso de bonanza; posiblemente la reforma fiscal, encaminada a disminuir ciertos impuestos a las ganancias y la desregulación gubernamental. Es un hecho que generalmente las regulaciones gubernamentales aumentan los costos de transacción y no pocas veces provocan corrupción.

La reciente publicación del Doing Business del Banco Mundial en su edición 2019, evalúa las regulaciones que favorecen o restringen la actividad empresarial —tramitología, tiempo y costos para abrir un nuevo negocio, tiempo y costos asociados al proceso logístico de importación o exportación, etc—.

En el índice integrado facilidad para hacer negocios, Guatemala aparece en la posición 98 de 190, debajo de vecinos como El Salvador (85), Costa Rica (67) y del promedio para Latinoamérica y el Caribe, aunque arriba de Honduras y Nicaragua.

Si comparamos con el reporte 2018, la buena noticia es que, en nuestro país, ha mejorado marginalmente en los siguientes indicadores: apertura de negocio, manejo de permisos de construcción, obtención de electricidad, registro de propiedades y resolución de insolvencias. En el resto de los indicadores se ha mantenido la clasificación.

El empeño por mejorar sustancialmente las variables del Doing Business en Guatemala al 2020, a pesar del proceso electoral, podría ser un “norte” de política pública, apoyado por el Sector Privado, la Academia y prensa —seria— y los tanques de pensamiento.

¿Cuándo encontraremos en nuestros medios de prensa, evaluaciones cuantitativas periódicas de estos indicadores?

* sarmientomalvaro@gmail.com