Según Herrera, el sabádo se reiniciaron las negociaciones por el tema salarial; sin embargo, advirtió que de no alcanzar acuerdo, continuarán con el paro.
De acuerdo con Herrera, la reanudación es “un gesto de buena voluntad”.
La huelga afectó un proyecto de construcción de tres kilómetros, del Canal de acceso a las nuevas esclusas en el Pacífico, y el levantamiento de una presa de 2.8 km, que ejecuta un grupo de empresas.
Los obreros demandaban un aumento salarial del 11%, la reintegración de todos los trabajadores que habían sido despedidos y la separación de varios capataces extranjeros.