La polémica llega a tal extremo que Lázaro Serrano, secretario general del sindicato de trabajadores de la embotelladora, afirmó que si los empresarios no acceden a las peticiones que plantean estarían dispuestos a buscar apoyo en la Organización Internacional del Trabajo, OIT.
La controversia se originó por la divergencia de opiniones a 17 artículos que establece el pacto colectivo, entre los cuales se estipulan temas como procesos para despidos y llamadas de atención, pago de horas extras y aumentos salariales.
Según Serrano, la petición incluye un aumento salarial como mínimo de 9 por ciento, que la empresa no tome las instalaciones recreativas y que las horas extras sean opcionales, entre otras.
Asimismo, Serrano indicó que tampoco están de acuerdo con que los compañeros de ventas salgan a la 5:00 horas a repartir las gaseosas.
Habrá aumento
Carlos Trigueros, director general de Coca Cola, manifestó que el cambio de horario en el área de ventas entró a negociarse para evitar el tráfico de la mañana en la zona 12.
Sobre el aumento de salario, la empresa propone un aumento según capacidad productiva.
?Lo que queremos es impulsar el volumen de ventas motivando a los trabajadores a vender un poco más del mínimo?, explicó Trigueros.
?Nos interesa crecer y vender más, por lo que proponemos, además de un bono incentivo por superar las ventas, un aumento del 3 por ciento sobre el monto total de venta, que representaría aproximadamente 12 por ciento más de lo que ganan actualmente?.
El ejecutivo dijo que la necesidad de espacio del parqueo y recreación es para que las instalaciones puedan crecer.
A cambio, la empresa propone pagar un salón en uno de los hoteles de la capital para que los trabajadores realicen sus asambleas. Propuesta que no es bien vista por los sindicalistas.