Y de hecho, ayer, luego de haber presentado un análisis técnico sobre el proyecto presentado hace algunas semanas por Q27,229.6 millones, los investigadores tuvieron que actualizar sus datos, porque el Congreso aumentó en Q2,419 millones la propuesta para aprobar finalmente ingresos y egresos por Q29, 648.6 millones para 2003.
El cambio es el resultado presupuestar US$300 millones en eurobonos que originalmente quedaría en reserva para 2003.
Tanto técnicos del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, Cien, como de la Asociación de Investigaciones Económicas y Sociales, Asies, manifestaron que las constantes ampliaciones, son algunas de las mayores debilidades de los presupuestos aprobados en los últimos años.
Crece el presupuesto
La modificación realizada por los congresistas redunda en un aumento del presupuesto equivalente a 1.2 por ciento del Producto Interno Bruto.
En relación a la ampliación de Q2,419 millones que sufrió ayer el presupuesto, Manfredo Chocano, investigador asociado del Cien, manifestó que la misma podría incrementar el déficit fiscal de 1.8 proyectado originalmente, a 3 por ciento del PIB.
Sin embargo, podría suceder que ante la poca capacidad de gestión del gobierno y ante la intención de suscribir un nuevo acuerdo ?Stand by? con el Fondo Monetario Internacional, FMI, el déficit se sitúe entre 2 y 2.5 por ciento del PIB.
Al igual que Chocano, Erick Coyoy, de Asies, indicó que el déficit seguramente subirá.
Lo anterior dijo, implicará que el incremento se convertirá en un obstáculo para que el FMI suscriba un nuevo acuerdo con Guatemala.
Ambos investigadores coincidieron en que la inclusión de los US$300 millones en eurobonos es positivo en cuanto a que transparenta los ingresos del Estado, pero critican que por el lado del gasto no se especifica el detalle de los programas a financiar.
No hay prioridades
Otra de las debilidades señalada por Cien y Asies, es que pese a que se ha realizado un esfuerzo por establecer metas para asignar recursos a varios programas gubernamentales, los desembolsos del Ministerio de Finanzas Públicas no corresponden plenamente a una, priorización en función de las necesidades de la población.
Ambas entidades también insistieron en que es vital contar con un sistema nacional de inversión pública que almacene un banco de proyectos de inversión.
El Gobierno deberá ahora esperar la reacción del FMI sobre el nuevo monto del presupuesto, con el objetivo de definir mejor la posibilidad de firmar un nuevo acuerdo para el próximo año.