El pleno conoció ayer en primera lectura que dos empréstitos del Banco Mundial, BM, y del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, serán utilizados para educación. El BM facilitaría US$62.1 millones, y el BID, US$22 millones (unos Q748.4 millones).
Motivo de duda
El unionista Alvaro Hugo Rodas se quejó de la falta de datos por parte del ministro de Educación, Mario Torres. ?Hemos solicitado informes, pero hasta ahora no ha habido respuestas satisfactorias?, declaró.
Mientras, el panista Víctor Ramírez expresó que Torres y sus asesores ?no están enterados para qué serán los préstamos?.
Añadió que buena parte del dinero podría ser utilizada en la campaña electoral del próximo año. ?Por eso no los apoyaremos?, anunció.
Destino poco claro
Las dudas de los opositores surgen porque alrededor de US$14 millones estarán dirigidos al rubro ?consultoría?, lo cual consideran innecesario. Además, US$6.8 millones se destinarían para el renglón de ?emergencias?.
?El país no está para invertir en cosas sin importancia?, coincidieron.
A las críticas se unió Rafael Barrios, de la Unidad Nacional de la Esperanza, UNE. A su criterio, la forma cuestionable en que el FRG utiliza los fondos públicos provoca temor sobre si el ramo educativo será beneficiado.
Debido a ello, Alberto Mazariegos, de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, URNG, solicitó al pleno la presencia de Torres. Sólo de esa forma se obtendrá información sobre el destino de los fondos, dijo.
Todo en orden
Para los diputados del FRG, los préstamos servirán para cumplir con los programas establecidos en los acuerdos de paz. Los mismos, argumentaron, recomiendan que los recursos destinados para educación deben incrementarse.
Los montos
Algunos destinos de los préstamos:
? El de US$22 millones: US$8.2 millones para la modernización de la gestión educativa.
? Educación primaria, US$10.79 millones. Bilingüe, US$2. 26 millones. Unidad coordinadora del proyecto, US$0.61 millones, y US$O.22 millones para costos financieros.
? Los US$62,160,000 millones, divididos así: US$6, 330 millones para Pronade; US$3, 540 millones para becas; US$14, 070 millones para consultoría; US$28, 510 millones en bienes; US$2, 770 millones para trabajos.