González logró estudiar y sacó sexto grado de primaria, lo que la ayudó a conseguir trabajo en un almacén.
“Cuando me quedé desempleada busqué por mis propios medios salir adelante”, recuerda.
A principios del 2000 conoció a quien se convertiría en su esposo y juntos empezaron a vender distintos productos en la banqueta de un mercado en la zona 12.
“Fueron tiempos muy duros, pero sabíamos que juntos saldríamos adelante, ya teníamos un hijo y eso nos motivó a continuar vendiendo todos los días”, señala la emprendedora sololateca.
El camino los llevó a vender joyas en el 2002, y fue así como conocieron la marca brasileña Cracco.
Crecimiento
“Logramos conseguir Q1 mil para comprar las joyas y nos fuimos a los departamentos a buscar clientes”, relata la emprendedora. Y añade: “Las características de la marca encantaron a los clientes”.
Las joyas Cracco tienen un baño de oro de Q18 quilates, no producen alergias y se destacan entre las marcas.
“Vimos la necesidad de conseguir un local para vender, porque los clientes nos llamaban para buscarnos. Levantamos la marca por su buena calidad”, asegura.
A corto plazo, el negocio persigue crecer más, contar con joyerías en los departamentos y continuar como la marca líder en joyería, afirma la emprendedora.
Experiencia
González señala que tener una empresa es difícil. “Hay mucha competencia, a veces se gana y otras se pierde, pero hay que luchar y esforzarse para seguir adelante”, asegura.
Además, con este negocio hemos ayudado a muchas personas a emprender y poner sus propios negocios, apunta.
González ofrece en su local, ubicado en el centro comercial Real del Parque, de la zona 1 capitalina, cadenas, argollas, anillos y aretes de la marca Cracco, así como prendas de acero inoxidable, entre otros.
Motivación
“Hemos enfrentado problemas económicos fuertes, y hemos estado a punto de la quiebra, pero hemos perseverado y seguimos luchando por un futuro mejor”, asegura.
“Yo quiero que mis hijos estudien y sean profesionales y que no vivan lo que yo pasé, que sean gente productiva y que aporten a este maravilloso país”, apunta la empresaria guatemalteca.