Economía

El endeudamiento público se duplicó en una década y el saldo principal se encuentra en manos de inversionistas locales

Según la Dirección de Crédito Público del Minfin, el saldo de la deuda pública al cierre del 2022 fue de Q214 mil 755 millones y en este ejercicio se proyecta llegar a unos Q229 mil millones.

Deuda publica de Guatemala

La contratación de la deuda pública creció 104% en los últimos 10 años y las autoridades justifican los efectos de la pandemia. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

De 2013 a 2022, el saldo de la deuda pública aumentó 104.9 por ciento y pasó de Q104 mil 803.92 millones a Q214 mil 755.36 millones, según el reporte de Operaciones de Crédito Público del Ministerio de Finanzas (Minfin).  El dato agrupa tanto deuda interna, como externa.

Los compromisos adquiridos en ese período suman Q109 mil 951 millones en términos absolutos, y al cierre del 2022 se ubicó en 29.3 por ciento respecto al Producto Interno Bruto (PIB).

El 59.4% corresponde a endeudamiento interno (Q127 mil 667.46 millones) y el 40.6% es externo (Q87 mil 87.90 millones), según el reporte en 2022; pero hace una década era la inversa, ya que 52.9% era un saldo externo y 47.1% era interno.

En términos porcentuales, durante estos 10 años la deuda interna aumentó en 158.4 por ciento ya que pasó de Q49 mil 403.65 millones en 2013 a los Q127 mil 667.46 millones; en tanto que la externa ha crecido 57% al pasar de Q55 mil 440.27 millones a Q87 mil 87.90 millones.

¿Qué lo explica?

Prensa Libre consultó a Edwin Martínez Cameros, ministro de Finanzas sobre la evolución de este saldo y brindó una justificación al respecto: “lo que subió el indicador fue que, en 2020, por la pandemia se aprobaron programas para apoyar a la población y Guatemala se endeudó más de la tendencia que traía; pero esto ocurrió en todo el mundo”.

Remarcó que lo que siempre ha crecido en este periodo y por su composición, es la deuda interna (es la contraída por el Estado con personas individuales o jurídicas residentes en Guatemala), mientras que la deuda externa (monto de obligaciones contractuales desembolsadas y pendientes de pago, contraídas por residentes de otro país), siempre se ha contratado, pero no en la misma proporción que la deuda bonificada (referida a bonos) ya que una vez aprobada por el Congreso,  solo queda la colocación y se adjudica de acuerdo con las necesidades.

Sobre el incremento en estos 10 años, el funcionario hizo la siguiente secuencia: en 2013 con un saldo de Q104 mil 843 millones, cerró el 2019 con Q157 mil 325 millones; pero en 2020, año en que se presentó la emergencia sanitaria, subió a Q189 mil 187 millones, lo que equivale a unos Q31 mil 862 millones de contratación. “Ahí si hay un incremento fuerte, pero luego empezó a disminuir en cuanto a la tendencia que se traía”.

En cuanto al 2021, el saldo de cierre fue de Q204 mil 666 millones y pasó en 2022 a los Q214 mil 755.36 millones. Para 2023, el crecimiento también sería menor, ya que de préstamos hay unos Q3 mil millones y en bonos del Tesoro, alrededor de Q12 mil millones, que alcanzaría unos Q15 mil millones, alcanzando una proyección de Q229 mil millones, si se ejecuta todo el monto.

Con este escenario de cierre para este año, durante la administración del presidente Alejandro Giammattei Falla, el saldo de la deuda pública aumentaría en Q71 mil 675 millones, ya que la recibió en Q157 mil 325 millones. O sea, 45.5% de incremento.

El país también se encuentra en un ciclo económico-político e inició el proceso de formulación del presupuesto 2024, en la que se planteará la contratación de nueva deuda, que estaría financiando el programa de gastos e ingresos de la nueva administración de gobierno que salga electa en las elecciones generales.

 

Mejor posición

El reporte oficial también da cuenta del desempeño de algunos indicadores, que son de atención de organismos financieros internacionales y de las agencias de calificación de riesgo-país, en cuanto a los compromisos de pago a los acreedores de la deuda, tanto de los títulos en bonos como de los préstamos.

Por ejemplo, el pago del servicio de la deuda el año pasado fue de Q15 mil 139 millones, y es el más alto en la década, ya que, en 2013, el cumplimiento de esa obligación totalizó Q8 mil 833 millones. El total para para el servicio de la deuda externa (préstamos) fue de Q6 mil 632 millones y para el de la deuda interna (bonos) fue de Q8 mil 506 millones.

El saldo de la deuda pública/PIB quedó en 29.3%, y según el reporte, es la más baja al compararla con el bloque centroamericano, que sitúa a El Salvador con 80.3%; Belice, 76.3%; Costa Rica, 67.6%; Panamá, 55.6%; Nicaragua, 47%; y de Honduras no hay datos oficiales. Aunque la lista en los países de América Latina, la encabeza Brasil con 88.2%; Jamaica, 86.2%; y Bolivia, 82.6%, respetivamente. La misma relación para Guatemala, pero en 2013, era de 25.2% y aumentó al cierre del 2022 al 29.3%.

Otro indicador está relacionado con la deuda pública/ingresos tributarios, que se sitúo en Q88 mil 579 millones, ubicándose esa relación en 242.4%; en 2021 fue de 262.3%; y en 2020, 313.9%.

Mientras que la relación deuda pública/ingresos totales alcanzó los Q93 mil 163.9 millones situándose en 230.5%; en 2021 fue de 248.7%; y 2020, 295.3%. De momento, se está por debajo del valor crítico del indicador (que es de 240%), y se traduce en que se cuenta con la solvencia para poder cumplir con los compromisos de deuda. El ministro reiteró que el indicador subió en 2020 por el tema de la pandemia.

“Todos estos indicadores bajaron derivado de una mejora e incremento en la recaudación en 2012, que elevó la carga tributaria arriba del 12% y eso es lo positivo de contar con una carga más alta”.

Recientemente estuvo en el país María Oliva Armengol, jefa de misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para Guatemala, realizando la evaluación del Capítulo IV, que consiste en el análisis del desempeño anual de los principales indicadores nacionales.

Resaltó que se ha demostrado que la economía ha sido muy resiliente a los choques, como el covid-19, y que a futuro las políticas monetarias y fiscales que se están llevando con niveles de prudencia, pueden desarrollar la agenda de crecimiento potencial. Y dejó entrever que Guatemala cuenta con bajos niveles de deuda y podría alcanzar un saldo mayor, pero condicionado a una agenda bien articulada sobre calidad de inversión. 

Cambio de fuente

Sobre la gestión de dos iniciativas de préstamos con organismos financieros internacionales por unos Q4 mil 235 millones, Martínez Cameros reiteró que estos recursos se destinan a apoyo presupuestario y lo que se busca es sustituir deuda.

Las iniciativas que ya están en discusión en el pleno del Congreso por los diputados corresponden a un tramo de US$300 millones (Q2 mil 310 millones) con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el otro con el Banco Mundial (BM) por US$250 millones (Q1 mil 925 millones).

Explicó que, si estos préstamos se aprueban, habrá una sustitución de la composición de la deuda pública y no incrementaría el endeudamiento en términos netos, aparte de que no se estaría llegando al monto estimado (Q229 mil millones) de saldo. Se estarían disminuyendo bonos e incrementando préstamos, por lo que, en términos netos, el efecto sería cero, subrayó.

Al aprobarse los préstamos, el Minfin tendría disponibilidad de manera inmediata, y los recursos se estaría colocando de acuerdo con las necesidades presupuestarias.

Analizan colocación de eurobono

Por otro lado, Guatemala analiza una nueva colocación temprana de bonos en el extranjero, operación que se conoce como eurobono, dada la incertidumbre en el mercado financiero internacional en los siguientes meses del año.

“Dependerá de las condiciones del mercado salir con eurobonos; si es favorable para el país o si se coloca en el mercado nacional”, explicó el ministro.

La situación que se presentó con entidades bancarias en Estados Unidos y Europa ha generado cierta incertidumbre, y también ajustes a las tasas. “Si Guatemala logra salir con un eurobono, se tendrá que buscar el momento adecuado, y estamos preparados con toda la documentación esperando el momento favorable para el país, sobre todo por las tasas de interés”, concluyó.

ESCRITO POR:

Urias Gamarro

Periodista especializado en macroeconomía, finanzas públicas e infraestructura, con 20 años de experiencia en medios radiales, impresos y digitales.