La comunicación escrita agrega que JEG tiene una interpretación distinta a la que hace Energuate, “en cuanto a las formas de dar por terminado el contrato”, por lo que decidió recurrir al mecanismo de solución de controversias, con el objetivo de “lograr fórmulas de avenimiento” —conciliación—.
Un proceso para la resolución de controversias por la vía directa, como el usado por JEG, está contemplado en el contrato y lo discuten los abogados de ambas partes.
De no lograrse acuerdos, la parte interesada puede acudir a los tribunales de justicia o a un arbitraje nacional o internacional.
Energuate anunció el martes recién pasado que quedaba cancelado el contrato con JEG a partir del 17 de junio, como lo dio a conocer Prensa Libre esa noche, en su versión electrónica.
La distribuidora informó que su postura se debe a que JEG no cumplió con la fecha de operación comercial que planteaba el contrato, que era el 17 de mayo último, por lo que este quedaría cancelado el 17 de junio y procedía a la ejecución de las garantías, que ascienden a US$45.3 millones.
Sin embargo, agregó, la resolución del caso aún depende de la solución de controversias en mención.
Pruebas
La unidad 1 de la planta empezó ayer las pruebas de potencia máxima, para determinar sus valores de generación y que puedan ser habilitados por el Administrador del Mercado Mayorista (AMM) a fin de operar en forma comercial.
Las pruebas finalizan hoy, a las 10 horas, y se evaluarán los resultados, informó el presidente del AMM, Édgar Navarro.
La energía que genera JEG, en la actualidad, entra al mercado spot, y al ser habilitados se les convocará para ser despachados según se necesite para cubrir la demanda nacional, con base en el precio variable que ofrezcan.
Ayer, JEG generaba con la unidad 1 su capacidad máxima de 150 MW, y estaba entre los precios más bajos, refirió.
Navarro se abstuvo de opinar acerca de la controversia entre ambas empresas, igual que la Comisión Nacional de Energía Eléctrica (CNEE).
Al respecto, el ministro de Energía y Minas, José Miguel de la Vega, indicó que esa dependencia ha dado “seguimiento especial” al tema y que espera conocer la postura oficial de las partes, para emitir un pronunciamiento.
Sin embargo, aclaró que “independientemente de lo que pase con el contrato, no debería haber incidencia en el alza en la tarifa eléctrica”.
El consultor en electricidad Roberto Barrera opina que a Energuate le conviene cancelar el contrato porque cuando se licitó el suministro —entre 2007 y 2008—, el precio spot y de mercado estaba alto y se adjudicó a US$0.1027 por kilovatio hora —US$102.70 por MW—. Con ello la distribuidora apostaba a que bajaría en 25% los costos de generación para suministrar a sus usuarios.
Barrera afirmó que en la actualidad, con la competencia en generación eléctrica, los costos en el mercado son más bajos. El precio spot cerró en diciembre del 2014 en US$45 por MW —US$0.45 por kWh— y la semana pasada se reportó a un promedio de US$89.39 por MW.