Economía

Las empresas y la hiperconectividad

Es clave cuestionarse el uso adecuado del internet para que el empleado sea eficiente en su trabajo y descanse al terminar la jornada.

Por Karen Wantland

El internet ha revolucionado nuestras vidas y la forma en que las empresas hacen los negocios. Las compañías y las personas pueden estar al servicio las 24 horas, a través de dispositivos y aplicaciones que facilitan la comunicación. 

Desligarse de la hiperconectividad, que significa la conexión permanente mediante la tecnología o entornos digitales como la mensajería instantánea, las videoconferencias, la realidad aumentada y las redes sociales, puede parecer para algunos como ineficiente; sin embargo, para varias empresas es una estrategia que aumenta la productividad.

Según Adam Alter, un reconocido psicólogo que ha estudiado las adicciones del comportamiento, estar conectados todo el tiempo tiene serios efectos en nuestra salud y específicamente en nuestro cerebro.

La necesidad de estar comunicados, de contestar inmediatamente un correo electrónico, de estar informados cambia radicalmente nuestro cerebro, que eventualmente se vuelve adicto.

En las compañías es clave cuestionarse el uso adecuado del Internet para que el trabajador sea eficiente en sus horas laborales y descanse cuando termina la jornada.

Actualmente existen diversas firmas que establecen políticas y actividades que aumentan la productividad y reducen el “miedo a perderse algo” o FoMO. En algunas empresas, por ejemplo, se enseñan prácticas de trabajo concentrado como la Técnica Pomodoro; se limita la navegación en Internet, el uso del teléfono en reuniones y se establece un horario para revisar el correo.

Aunque hacer varias tareas al mismo tiempo es cautivador, diversos estudios concluyen que el multitasking reduce la productividad y aumenta el nivel de estrés.

En promedio, una persona puede revisar hasta 74 veces al día su correo electrónico, 150 su teléfono y contestar cualquier solicitud en menos de seis segundos.  Esto no solo aumenta la ansiedad de la persona, sino que afecta su productividad.

Prácticas como la Técnica Pomodoro y la desconexión luego de la jornada laboral logran que los trabajadores tengan una mejor calidad de vida y por lo tanto, que respondan mejor en la empresa en tiempos normales y en crisis. Esto es un reto, sobre todo en los mileniales, que están acostumbrados a estar conectados todo el tiempo, pero en términos psicológicos, laborales y económicos, hacerlo es en una necesidad.

Un ejemplo es la empresa Heldergroen en Holanda, que  para evitar que su recurso humanos siga usando dispositivos después de la jornada laboral, convierte la empresa en un espacio en un estudio de yoga. Otro ejemplo es Daimler, que elimina el correo de un trabajador que está de vacaciones para que este disfrute de su tiempo libre y no encuentre una bandeja saturada al regresar. 

Casos como estos siguen surgiendo, ya que, en la época de la hiperconectividad, desconectarse es cada vez más necesario.

* kwantland@gmail.com